La ola de indignación ciudadana por la vivienda también recorre las calles de León
'Ni gente sin casa, ni casas sin gente' o 'Rentistas culpables, gobiernos responsables', y críticas también a la Junta por su "boicot ideológico" al no aplicar la Ley Estatal
León ha salido este sábado a la calle para exigir soluciones a la crisis de vivienda, siendo una de las 50 ciudades en las que durante esta jornada se han convocado manifestaciones tras la indignación ciudadana al derogarse los dos decretos de vivienda este pasado viernes en el Congreso de los Diputados. Los votos de PP, Vox y Junts tumbaron los dos decretos que recogían medidas para mitigar una crisis que afecta especialmente a los jóvenes, excluidos del acceso a la compra de una vivienda, y a las familias que no pueden llegar a fin de mes.
Miles de leoneses han secundado la manifestación convocada por la Asamblea de la Vivienda en León, y pese a que el cielo ha amanecido encapotado y la lluvia ha hecho acto de presencia han recorrido las calles de la capital leonesa para reclamar una rebaja de los alquileres, la exigencia de contratos indefinidos y la expropiación de las viviendas a los fondos buitres.
El desahucio de Maricarmen desató la ola de indignación de la gran mayoría social que ha tomado las calles para reclamar que la vivienda vuelva a ser un derecho y no un negocio en manos de los fondos buitres.

Manifestación en León este sábado. (Foto: Ical)
La protesta en León se ha abierto con una pancarta con el lema 'Ni gente sin casas, ni casas sin gente', que se ha repetido en el transcurso de la marcha junto a gritos de 'Rentistas culpables, gobiernos responsables' o 'No toleraremos ni un desahucio más', entre otros, recoge Efe.
La manifestación ha sido festiva y se ha desarrollado sin incidentes, hasta llegar a la plaza de San Marcelo, donde los convocantes han leído un manifiesto en el que han denunciado que la "vivienda funciona como una mercancía" y cómo su falta ha provocado que en León "dos de cada tres jóvenes destinen más del 40% de su salario al alquiler".
Las críticas también se han dirigido a la Junta de Castilla y León a la que han acusado de "boicot ideológico" al negarse a desarrollar las que "herramientas que ofrece la Ley de Vivienda estatal".








