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Tras los pasos de Ana Julia en Burgos

Vecinos y clientes de la carnicería en la que trabajaba, muestran su sorpresa al enterarse de que es la presunta autora de la muerte de Gabriel 

Publicado el 12.03.2018

Nadie en Burgos podía imaginar que el fatal desenlace del secuestro de Gabriel podría afectar a su ciudad. Mucho menos los vecinos del bloque donde Ana Julia, la presunta autora del asesinato, residió durante varios años y que desde primera hora de la mañana se han visto 'invadidos' por una marea de cámaras y micrófonos de periodistas que queríamos conocer sus impresiones y más detalles sobre su vida en la capital castellana. 

 

 

La vida de Ana Julia en Burgos, que ha sido comentada entre cosas ciertas y bulos en las redes sociales desde que saltara la noticia el mediodía del domingo, comienza en el número 41 de la Avenida Casa La Vega. Allí, de un séptimo piso, se precipitó su hija en el año 1996, algo que causó un gran impacto en el vecindario y que, algunos vecinos, recuerdan que fue "en extrañas circunstancias". Bien es cierto que ahora lo dicen porque la Policía ha confirmado que ha reabierto la investigación sobre dicho suceso. 

 

En ese piso del número 41 vivió con su pareja de entonces, un camionero, su suegra y su otra hija, Judit, que tuvo que ser ingresada por un cuadro de ansiedad al enterarse de lo ocurrido. Al poco tiempo, se mudaron a unos bloques más allá, concretamente al número 33, donde tanto su hija como su ex siguen residiendo, según ha confirmado a TRIBUNA algunos vecinos, aunque bien es cierto que uno de ellos comentaba que hacía días que no la veía, algo que se constataba mirando el buzón a rebosar de cartas. 

 

 

"Ese piso", recuerda un vecino, "se lo compraron a un panadero hace ya muchos años y allí llevan viviendo desde entonces". En esa calle hay dos locales más que tienen relación con Ana Julia y que, casualmente, estaban hoy cerrados. El primero es el Bar Santolaya, donde algunos residentes de la zona aseguraban que "solía ir bastante", no así en el otro que está en la misma manzana, el Casa La Vega, quien apenas conocían a la presunta autora dela muerte de Gabriel. 

 

El otro punto de referencia es la Carnicería Felipe González e Hijos, donde trabajó Ana Julia antes de trasladarse a Almería. "Era una chica con mucha energía", recuerda una cliente habitual vecina de del portal de al lado, en el número 29, quien afirma que tanto ella como su hija eran "dos personas normales" a las que veía mucho pasear a los perros. 

 

 

SILENCIO ABSOLUTO Y RESPETO A SU HIJA

 

Una de las principales premisas de los vecinos del portal 33 y del barrio donde residió Ana Julia es el "respeto a su hija". De hecho, durante la mañana se ha llegado a ver un momento de tensión entre un viandante que ha gritado "¡Que la manden de vuelta a su país!" y que ha sido recriminado por un vecino del portal. "Con gente como usted mal vamos, porque la chica no tiene la culpa de nada", mientras que el hombre ha replicado "Sí, pero de tal palo tal astilla". 

 

Las redes sociales, principal punto de fomento de bulos e historias relacionadas tanto con Ana Julia como con Judit, han desvelado otros puntos de referencia que tienen relación con ambas. Uno es el Mesón Juan XXIII y el otro el bar Antioquía, en la Plaza de Roma. En el primero reina el silencia y en el segundo el respeto. 

 

De hecho, en el caso del Antioquía, varios clientes arengaban a proteger a Judith y no mencionar el tema para "poder ayudarla", mientras que los responsables del local se negaban a dar declaraciones para respetar a su empleada.

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