La Guardia Civil de León esclarece una estafa de más de 9.800 euros por el método del 'falso hijo en apuros'
Los estafadores le dijeron que necesitaba con carácter urgente una transferencia para hacer frente al pago de un crédito cuya vigencia finalizaba ese mismo día
La Guardia Civil de León, a través del Equipo @, ha esclarecido una estafa de 9.850 euros cometida mediante el conocido método del 'falso hijo en apuros', tras una investigación desarrollada en el marco de la operación 'Victoria'.
La investigación se inició en abril de 2025, cuando una persona denunció haber sido víctima de un engaño en el que los autores se hicieron pasar por su hija a través de mensajería instantánea, donde le comunicaron que su teléfono se había averiado y que, por ese motivo, contactaban desde un número diferente, publica Ical.
Los estafadores le indicaron que necesitaba realizar con carácter urgente una transferencia de 9.850 euros para hacer frente al pago de un crédito cuya vigencia finalizaba ese mismo día, argumentando que no podía efectuar la operación por la avería de su teléfono.
Siguiendo las indicaciones recibidas, la víctima realizó desde la aplicación telemática de su entidad bancaria la transferencia por el importe solicitado. Tras tener conocimiento de los hechos, los investigadores del Equipo @ León analizaron las comunicaciones mantenidas entre la víctima y los autores, además de realizar un seguimiento y rastreo del dinero transferido.
Las gestiones permitieron determinar la autoría de los hechos y poner a disposición de la Autoridad Judicial a una persona como responsable del fraude.
En este tipo de fraude, los ciberdelincuentes se hacen pasar por un hijo o hija de la víctima y utilizan mensajes SMS o aplicaciones de mensajería instantánea para solicitar dinero con carácter urgente.
Previamente, pueden obtener información de las víctimas a través de sus perfiles en redes sociales, identificando relaciones familiares y datos que les permitan construir un relato creíble, como que el supuesto hijo estudia fuera, está de viaje o se encuentra emancipado.
El contacto suele comenzar con un mensaje desde un número desconocido, en el que el supuesto familiar explica que ha perdido, roto o mojado su teléfono y que, por ese motivo, está utilizando un número nuevo.
A continuación, los delincuentes plantean una situación urgente, como un accidente, una multa, problemas con una tarjeta bancaria o la necesidad de adquirir un nuevo teléfono u ordenador, y solicitan una transferencia bancaria o un pago mediante aplicaciones como Bizum.
La utilización de la urgencia y la presión emocional busca que la víctima actúe rápidamente sin comprobar previamente la identidad de la persona que solicita el dinero, recoge Ical.








