Ambos quedaron en el interior del vehículo tras volcar en la AS-15
La noche más difícil en Murias de Ponjos obliga a desalojar tres pueblos por el avance del incendio
El fuego alcanza el nivel IGP-2 en León y provoca la evacuación preventiva de Rosales, Folloso y Andarraso mientras continúa el amplio operativo de extinción
El incendio forestal declarado en Murias de Ponjos, en la provincia de León, ha obligado a evacuar de forma preventiva a los vecinos de Rosales, Folloso y Andarraso, donde residen alrededor de 40 personas, después de que el fuego alcanzara el Índice de Gravedad Potencial (IGP) 2, el nivel que se activa cuando existe un grave riesgo para la población y para bienes no forestales.
La decisión fue adoptada por el Centro de Coordinación Operativa Integrado (CECOPI) tras analizar la evolución de las llamas durante la noche. Como medida de apoyo, se ofreció a los vecinos desalojados alojamiento temporal en las escuelas de la localidad de Riello.
El delegado territorial de la Junta en León, Eduardo Diego, explicó que el incendio experimentó un rápido avance durante las primeras horas debido a las fuertes rachas de viento. No obstante, destacó que el intenso trabajo del operativo permitió estabilizar la cabeza del fuego antes de finalizar la jornada.
Las previsiones apuntaban a que el incendio continuara su recorrido en dirección a Rosales y Folloso, aunque los responsables de la extinción confiaban en que un arroyo situado antes de estas localidades actuara como barrera natural y contribuyera a frenar su propagación.
Durante toda la noche, los esfuerzos se centraron en contener el perímetro del incendio mediante el trabajo de los medios terrestres y la maquinaria pesada, aprovechando que las condiciones permitían actuar con mayor eficacia una vez compactada la zona de cabeza.
El incendio se originó a las 19:45 horas del jueves por causas accidentales que, por el momento, no han sido detalladas por la administración autonómica.
A primera hora de este viernes permanecía desplegado un operativo integrado por un técnico, tres agentes medioambientales, una cuadrilla terrestre, tres autobombas y cuatro bulldozer, que continúan trabajando para impedir nuevos avances del fuego y proteger tanto a la población como al entorno afectado.
Una decena de medios terrestres siguen en la zona para intentar controlar el fuego
El hombre se encontraba trabajando en La Cabrera y su vehículo había aparecido en Sigüeya
En distintas inspecciones en establecimientos hosteleros y en una de ellas alcohol estaba almacenado en condiciones insalubres y junto a productos de limpieza








