En desuso, y ubicado en el casco urbano, durante generaciones acogió los enterramientos de los vecinos de la localidad
El municipio leonés que clausura su antiguo cementerio tras más de 30 años sin entierros
En desuso, y ubicado en el casco urbano, durante generaciones acogió los enterramientos de los vecinos de la localidad
El Ayuntamiento de Villamandos, un pequeño municipio de la comarca leonesa de Esla-Campos, ha iniciado el proceso para la clausura definitiva de su antiguo cementerio municipal, en desuso desde hace décadas y en el que no se realiza ningún entierro desde julio de 1994.
El acuerdo ha sido adoptado por unanimidad por el pleno municipal y supone el comienzo de un expediente que permitirá cerrar el camposanto situado en la calle San Blas, en el casco urbano de la localidad, tras constatar que han transcurrido más de treinta años desde la última inhumación registrada, publica Efe.
Según recoge el anuncio publicado este viernes en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP) de León, el Consistorio considera conveniente proceder a la clausura definitiva del recinto al encontrarse en desuso y disponer el municipio de un nuevo cementerio situado en la periferia del núcleo urbano.
La iniciativa tiene su origen en una solicitud presentada el pasado 6 de abril por el párroco de Villamandos, Justo Rodríguez Soto, en la que instaba al Ayuntamiento a tramitar el cierre del antiguo camposanto.
Como primer paso, el pleno ha acordado suspender definitivamente los enterramientos en el recinto de la calle San Blas e iniciar un nuevo expediente de clausura para adaptarse al procedimiento establecido por la normativa autonómica sobre policía sanitaria mortuoria.
Además, el Ayuntamiento ha aprobado las medidas que acompañarán el proceso. Entre ellas figura la exhumación y traslado de los restos por parte de los familiares u otras personas interesadas, que dispondrán de un plazo de tres meses desde la publicación del anuncio para realizar los trámites correspondientes.
El Consistorio también prevé que los restos que no sean retirados durante ese periodo sean exhumados y trasladados por el propio Ayuntamiento a la fosa común del nuevo cementerio municipal. Estas actuaciones deberán llevarse a cabo con las correspondientes medidas higiénico-sanitarias para garantizar la seguridad de las personas intervinientes.
La legislación de Castilla y León establece que la clausura de un cementerio no puede hacerse efectiva hasta que hayan transcurrido al menos diez años desde el último enterramiento. En el caso de Villamandos, el último se produjo el 22 de julio de 1994, por lo que el plazo legal se supera ampliamente.
El expediente permanecerá ahora en información pública durante tres meses para que los interesados puedan consultar la documentación y ejercer los derechos que les reconoce la normativa antes de que continúe la tramitación administrativa. Posteriormente será necesario contar con el correspondiente informe sanitario antes de que el Ayuntamiento pueda aprobar la resolución definitiva de clausura, recoge Efe.
Con esta medida, Villamandos pone fin a la historia funeraria de un recinto que durante generaciones acogió los enterramientos de los vecinos de la localidad y cuya actividad había quedado sustituida desde hace años por las instalaciones del nuevo cementerio municipal.
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