17/05/2026
Castilla y León educa mejor
Lectura estimada: 2 min.
La elección de Pilar Garcés como nueva rectora de la Universidad de Valladolid no es únicamente una noticia universitaria. Es también un símbolo. Por primera vez en sus casi ocho siglos de historia, una mujer dirigirá una de las instituciones académicas más antiguas y prestigiosas de España. Un hecho histórico que habla de igualdad, de evolución social y también de la capacidad de renovación de Castilla y León.
Pero conviene ir más allá del titular. Porque este relevo al frente de la UVa permite reflexionar sobre algo que con demasiada frecuencia pasa desapercibido: el extraordinario nivel del sistema educativo de Castilla y León.
En tiempos de debates permanentes sobre la calidad de la enseñanza en España, nuestra Comunidad lleva años destacando silenciosamente en los informes PISA y en las evaluaciones nacionales e internacionales. Los alumnos castellanos y leoneses obtienen resultados comparables a los de países punteros de Europa y del mundo en competencias matemáticas, comprensión lectora y ciencias. Y lo hacen, además, desde una Comunidad extensa, envejecida, con dispersión territorial y enormes desafíos demográficos.
No es casualidad. Detrás de esos datos existe una combinación de factores que merece reconocimiento: el compromiso del profesorado, la estabilidad del sistema educativo, el esfuerzo de las familias, la implantación equilibrada de la educación concertada y pública, y una cultura social que sigue considerando la educación como una herramienta de ascenso personal y cohesión territorial.
Castilla y León no suele protagonizar los grandes focos mediáticos nacionales. Tampoco convierte sus éxitos educativos en campañas de marketing político permanente. Pero la realidad es incontestable: la Comunidad ha construido uno de los sistemas educativos más sólidos de España.
En ese contexto, la llegada de Pilar Garcés al Rectorado adquiere una dimensión adicional. Las universidades no pueden vivir aisladas de la sociedad a la que sirven. Y la sociedad actual exige excelencia, sí, pero también modernización, investigación útil, conexión con el tejido productivo y liderazgo femenino en las instituciones.
La Universidad de Valladolid tiene por delante retos enormes: adaptación tecnológica, captación de talento, competencia internacional, financiación, despoblación juvenil y transferencia de conocimiento a las empresas. Pero también dispone de un capital formidable: prestigio histórico, capacidad investigadora y una comunidad académica de gran nivel.
La nueva rectora simboliza, en cierto modo, una Castilla y León que cambia sin renunciar a lo que funciona. Una Comunidad que puede presumir de tradición universitaria y, al mismo tiempo, avanzar hacia estructuras más abiertas e igualitarias.
Quizá sea momento de que Castilla y León reivindique más y mejor uno de sus mayores activos estratégicos: la educación. Porque en un territorio que lucha contra la despoblación y la fuga de talento, formar bien no es solo una política pública. Es una cuestión de futuro.
Y en eso, pese a todos los problemas pendientes, Castilla y León lleva años dando ejemplo.
Lo más visto
La petición trasladada a la RAE: eliminar el término "castellanoleonés" del diccionario
Susana Rodríguez Escanciano, primera mujer decana de la Facultad de Derecho de la ULe
Marcha reivindicativa: los mineros de mina Miura llegan a Oviedo entre aplausos
La Junta da luz verde al nuevo instituto de Villaquilambre para 690 alumnos
IU León acusa al ayuntamiento y a la Junta de poner en riesgo el yacimiento de Ad Legionem
Últimas noticias
0 Comentarios
* Los comentarios sin iniciar sesión estarán a la espera de aprobación
Inicia sesión o registrate para comentar








