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Cansancio, irritabilidad y hasta tensión muscular: así nos afecta el mal tiempo prolongado
La península ibérica está viviendo un invierno duro con un tren de borrascas sucesivas que por fin empieza a dar tregua
Lluvias, cielos nublados y alertas meteorológicas durante un periodo prolongado pueden provocar problemas como cansancio, más irritabilidad, apatía y hasta tensión muscular, efectos que pueden quedarse cuando vuelve el buen tiempo si no se tiene cuidado para mantener rutinas saludables, alerta un experto.
Este año, la península ibérica está viviendo un invierno duro con un tren de borrascas sucesivas que por fin empieza a dar tregua, y más allá de los daños provocados por las inundaciones, la nieve y las fuertes rachas de viento, también provoca efectos en el estado emocional y físico de los ciudadanos.
"Hay constancia de que el clima puede influir en nuestras hormonas, en los neurotransmisores, en aquellas sustancias que modulan el estado de ánimo", explica a EFE el catedrático de Psicología Clínica de la Universidade de Santiago de Compostela (USC) Fernando Lino Vázquez.
Aunque hay personas más sensibles que otras a los cambios en la meteorología, los efectos son conocidos. La falta de luz solar -y este año España ha vivido el mes de enero con menos horas de sol de los últimos 30 años- baja los niveles de serotonina en el organismo, lo que se traduce en más cansancio, tristeza e irritabilidad.
A su vez aumenta la melatonina, fundamental para regular el ciclo del sueño, con lo que se siente más somnolencia y apatía, y puede generar una sensación de energía baja y poca motivación al reducirse la dopamina, que depende parcialmente de la luz solar.
Los cambios bruscos de temperatura pueden aumentar el cortisol y, con él, generar más tensión muscular, cansancio mental e incluso migrañas.
Además, las constantes alertas meteorológicas pueden generar más ansiedad, si bien esto no tiene por qué ser negativo, apunta Vázquez, ya que ayuda a prepararnos ante un posible peligro. "Ahora bien, si no lo manejamos bien mentalmente y emocionalmente, claro que nos va a generar otro tipo de dinámicas que son improductivas", como la angustia, dice.
Cambios en las rutinas
Más allá de estos efectos, el psicólogo insiste en que "bastante más importante" es el cambio de hábitos y rutinas que suele provocar el mal tiempo.
Si llueve o hace frío, acostumbramos a reducir la actividad física -que es "de los antidepresivos naturales más poderosos"-, cambiamos nuestros hábitos de sueño o alimentación y salimos y socializamos menos, con lo que estimulamos menos nuestra mente. Y el problema viene cuando, pese a que el tiempo mejora, mantenemos este cambio de hábitos y rutinas, alerta Vázquez.
"Puede haber personas que si mejora el tiempo su estado anímico se recupera. Hay otras que no, pueden desarrollar una depresión y probablemente necesiten ayuda psicológica y psiquiátrica", explica.
Sobre todo en lugares donde hay menos luz solar y el tiempo es más frío, como en los países nórdicos, está constatado que se desarrollan los llamados trastornos afectivos estacionales.
Un estudio publicado en 2015 en la revista de la Asociación Española de Neuropsiquiatría lo define como "un trastorno caracterizado por alteraciones del humor comunes en la depresión (tristeza, ansiedad, irritabilidad, anhedonia, astenia, dificultad para concentrarse…) que suceden habitualmente en invierno y se resuelve en primavera". El artículo recoge que este trastorno tiene una prevalencia de entre el 1 y el 10 % de la población.
Consejos para afrontar el mal tiempo
Para reducir los efectos que el mal tiempo puede tener sobre el estado de ánimo, es importante combatir la falta de luz, intentando salir a la calle todos los días, abriendo las cortinas e iluminando bien las estancias interiores.
También realizar ejercicio físico, mantener las rutinas estables, no renunciar al contacto social, aunque sea a través de las tecnologías, y estimular la mente con actividades.
Y ante todo, poner "buena cara" al mal tiempo: "Tomar un enfoque mental diferente a entrar en ese bucle de 'qué horrible, no soporto esta lluvia'. Intentar adoptar una actitud de enfocarnos más en lo positivo", resume Vázquez.
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