Vía libre para los abonos del Alvia Salamanca-Madrid: disponibles antes de final de año

(Foto: C. A. H.)

La firma del contrato-programa entre Renfe y el Estado permite a la operadora poner en marcha las tarifas para usuarios recurrentes como el bono multiviaje de la conexión Madrid-Salamanca.

El Consejo de Ministros de este viernes aprueba el contrato-programa entre el Estado y Renfe, el documento que permitirá a la compañía ferroviaria abordar el 'macroplan' de compra de trenes de unos 3.000 millones de euros que tiene preparado desde hace más de un año, según informaron en fuentes del Ministerio de Fomento. Y de paso da vía libre a la puesta en marcha de los abonos para el Alvia Salamanca-Madrid.

 

Este documento regula la relación entre Renfe y el Estado para prestar determinados servicios ferroviarios, los denominados de obligación de servicio público. Pero también permite a Renfe poner en marcha los nuevos servicios ferroviarios públicos de Cercanías y Regionales que tiene previstos, como el AVE Madrid-Cuenca para el caso de los descuentos para los denominados viajeros recurrentes, los que realizan diez veces un mismo trayecto en quince días, que podrán contar con bono multiviaje a menor precio, lo mismo que la conexión Madrid-Salamanca.

 

En el caso de Salamanca, la rebaja de tarifas afectará sólo a los usuarios de un abono especial: sólo los viajeros que lo tengan disfrutarán de la bajada de precios. Son los denominados viajeros recurrentes, los usuarios que se desplazan en tren con frecuencia. La recurrencia mínima que deben tener estos títulos es de 10 viajes en un plazo máximo de 45 días, según explica el Gobierno en una respuesta parlamentaria.

 

Renfe estaba pendiente de formalizar este documento que regula su relación con el Estado para explotar los trenes considerados de servicios público, los de Cercanías y Media Distancia, para abordar su inversión en nuevos trenes. Se trata del 'contrato' por el que el Estado encomienda a la operadora prestar este tipo de servicios ferroviarios a cambio de abonarle una subvención de unos 1.000 millones de euros anuales.

 

Los trenes que Renfe pone en circulación al amparo de este documento son en su amplia mayoría servicios sin rentabilidad económica, pero que se mantienen por su rentabilidad social, dado que garantizan ciertas conexiones, la movilidad de los ciudadanos y la vertebración territorial.

 

Una vez se firme este documento, la compañía ferroviaria prevé lanzar ya el próximo mes de enero el primer contrato de compra de trenes, que será de vehículos de vía estrecha, y posteriormente todos los demás en cascada. Fomento prevé que en marzo o abril todos los procesos de compra estén en marcha. El 'macroplan' de inversión en material rodante se centrará precisamente en comprar nuevos trenes para Cercanías y Media Distancia, aunque no se descarta invertir en nuevos AVE y en trenes de mercancías.