Un hombre tras asesinar a su mujer: "no quería matarla, solo quería que no gritara"

El hombre ha relatado que el día de los hechos, de madrugada mientras paseaban por el paseo marítimo "comenzaron a discutir", en un momento dado "ella dijo que iba a llamar a la policía, así que yo tenía miedo".

El acusado de asesinar a su expareja y madre de su hijo, Karla P. M. en Melilla en julio de 2016, Abdelwahid A., ha declarado este viernes que si quedó con la víctima era "porque quería que el niño conociese a su familia y para despedirse" de su expareja que sabía que iba a marcharse a Ecuador y ha negado que quisiese matarla, sino que fue en un momento de discusión cuando "trató de taparle la boca para que no gritase".

 

Asimismo, ha relatado que el día de los hechos, de madrugada mientras paseaban por el paseo marítimo "comenzaron a discutir", en un momento dado "ella dijo que iba a llamar a la policía, así que yo tenía miedo".

 

"Le dije que como viniese la policía íbamos a salir perdiendo todos. Yo quise taparle la boca para que no gritase, pero discutiendo y moviéndose se fue la mano al cuello. No se exactamente como pasó, ella se puso muy agresiva y no se ni yo mismo si la agarré del cuello. Yo no quería matarla", ha dicho.

 

Así ha indicado que "nunca pensó que estuviese muerta", solo pensaba que se había desmayado y pensó en ir a buscar una cabina de teléfono para llamar a alguien "para que llamara a la policía". El acusado, que no ha querido ver las fotos de la víctima cuando la encontraron, ha insistido en que "en ningún momento" pensó que Karla estuviese muerta.

 

Ha relatado que ese día "en playa había mucha gente y se les hizo tardísimo" y ha insistido en que la zona en la que pasaron la tarde "estaba llena de gente, haciendo barbacoas y en tiendas de campaña". Ya de madrugada ha explicado que había menos gente y fue sobre las 2.30 de la madrugada cuando, mientras paseaban por el paseo marítimo, comenzaron a discutir "por varios motivos, pero sobre todo por el dinero que yo tenía en Asturias".

 

"Yo le dije que no me gustaba que se fuese a Ecuador y le dije que yo iba a luchar por mi hijo", ha dicho el acusado que ha negado que ese fuese el motivo por el que hizo a la víctima ir a Melilla. Ha relatado como el día de los hechos "pasaron el día en la playa", donde decidieron pasar la noche porque no tenían pagado el hostal. Así, "en principio tenía previsto dormir en un pueblo cercano en casa de un chico, pero se les hizo tarde y además decidieron no salir por si luego tenían problemas para entrar".

 

Ha asegurado que la denuncia por violencia de género que le puso la víctima "era una denuncia falsa" y si quiso verla en Melilla fue porque sabiendo que le iban a llevar a Marruecos y ella se iba a ir a Ecuador. Así ha indicado que ya habían hablado de la marcha de Karla a Ecuador antes de que a él le expulsasen a Marruecos.

 

El juicio se celebra en la Sección Tercera de la Audiencia ante un Tribunal con jurado popular, integrado por cinco hombres y cuatro mujeres. Al inicio del mismo el acusado ha protagonizado un incidente al negarse a retirar la capucha con la que se cubría casi la totalidad del rostro al entrar a la Sala, obligando a intervenir a los agentes de Policía que han optado por no retirarle los grilletes al procesado.

 

Abdelwahid A., que se enfrenta a una pena de 26 años de prisión, ha respondido a las preguntas del fiscal y de la defensa asegurando "estar muy nervioso". Ha manifestado que fue pareja de Karla hasta que le expulsaron a Marruecos y ha reconocido que si incumplió la resolución judicial de no pisar España "fue por su hijo". "Yo lo hice por mi hijo", ha insistido el acusado que ha reconocido que intentó "dos veces antes pasar a Europa con documentación falsa".

 

"Yo la llamaba a ella para preguntarle por el niño, por teléfono, por WhatsApp y por Facebook", ha dicho el acusado que ha manifestado que ya no eran pareja.

 

Desde la defensa, el letrado del turno oficio Lorenzo Álvarez García, se niega el relato que el fiscal hace de los hechos y tratarán de demostrar en el juicio que el acusado sufrió un ataque de pánico tras "una pelea de pareja que empezó con una discusión pero que acabó como acabó por el carácter de Karla, que si le llevabas la contraria gritaba y se volvía loca".

 

"A Karla le llevó a Melilla el amor", ha manifestado el letrado de la defensa que además alegará una adicción al consumo de alcohol y drogas que le producen trastornos momentáneos como atenuantes. Por ello pedirá que A.A. sea condenado por un delito de homicidio con los eximentes de trastorno mental transitorio, así como dependencia de alcohol y drogas, y que se le imponga una pena de cuatro años de prisión.

 

La defensa ha pedido además al jurado que "no tenga en cuenta eso que tanto se les trata vender desde la televisión y los medios de comunicación de que el hombre siempre es malo y la mujer es un ser angelical".

 

Además de la acusación particular también está personada en el caso la acusación popular ejercida por la Asociación Abogadas para la Igualdad que tratarán de demostrar la situación de "sometimiento" de la víctima hacia el acusado.