Un gran Real Madrid se carga al CSKA y luchará por 'la Décima'
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Un gran Real Madrid se carga al CSKA y luchará por 'la Décima'

Gran partido de Ayón y sus compañeros

El Real Madrid eliminó al CSKA de Moscú (83-92) en la segunda semifinal de la 'Final Four' que se está disputando en Belgrado y peleará este domingo (20.00 horas) por la décima Euroliga de su historia ante el vigente campeón del torneo, el Fenerbahce turco.

 

FICHA DEL PARTIDO

 

CSKA MOSCÚ: Sergio Rodríguez (5), Higgins (15), Kurbanov (7), Antonov (-) y Hunter (4)--quinteto inicial--; De Colo (20), Hines (16), Clyburn (16), Fridzon (-), Vorontsevich (-), Khryapa (-) y Rudd (-).

 

REAL MADRID: Campazzo (-), Doncic (16), Taylor (3), Reyes (5) y Ayón (12)--quinteto inicial--; Llull (16), Randolph (2), Rudy Fernández (6), Carroll (9), Tavares (5), Thompkins (12) y Causeur (6).

 

PARCIALES: 30-20, 16-27, 10-16 y 27-29.

 

ÁRBITROS: Lamonica (ITA), Lottermoser (ALE), Boltauzer (SLV). Eliminados Kurbanov por faltas personales en el CSKA Moscú y Tavares en el Real Madrid.

 

PABELLÓN: Stark Arena, 15.232 espectadores.

El equipo dirigido por Pablo Laso, que disputará su decimoctava final en la historia, logró un triunfo muy trabajado, sobre todo en el tercer asalto, que fue cuando tomó las primeras ventajas para dejar a los rusos en la estacada. Los puntos de Doncic (16), Ayón (12) y un renacido Sergi Llull (16) fueron clave para la victoria merengue.

 

Defensa, defensa y defensa. Esa era a buen seguro la palabra más repetida en el vestuario blanco ante el equipo más poderoso del 'Viejo Continente' y principal favorito. Los jugadores blancos se la grabaron a fondo y, aunque les costó arrancar, el de casi siempre esta temporada, Luka Doncic, que se graduó cuando todas las miradas estaban puestas en él, y Gustavo Ayón, que se adueñó en la zona (12 puntos y 11 rebotes para el 'doble-doble'), abrieron el camino de la victoria.

 

Pero hasta ese momento, los madrileños se apoyaron en Sergio Llull que, aunque según él, no estará al 100% hasta el próximo curso, parece que está cerca de su mejor nivel, y Jaycee Carroll, que despertaron a los suyos cuando los moscovitas parecían despegarse con un +10. De Colo y Clyburn fueron, por momentos, una auténtica pesadilla pero la defensa coral blanca, que encajó 30 puntos en el primer parcial y 53 en el resto del partido, supo controlar el choque hasta el final.

 

La única pega, el tiro libre (22/36), que pudo acercar la victoria mucho antes y evitar sustos. Aunque, el esfuerzo y el mérito de este equipo a estas alturas, superando varias lesiones de larga duración, es incalculable. Ahora, el Fenerbahce es el último escollo para terminar la temporada europea con matrícula.

 

Los madrileños empezaron a remolque. Higgins comenzó como una apisonadora en ataque y, junto al 'Chacho', castigó al Real Madrid a triple limpio. La novedad en el quinteto del ladrón 'Facu' Campazzo (3 robos en 6 minutos y no volvió al parqué) frenó la sangría y Doncic sostuvo el marcador a duras penas.

 

El Real Madrid se recompuso y su rotación, liderada por Llull y Carroll, sacó el carácter. El base balear y el 'francotirador' de Wyoming entraron en éxtasis y devolvieron el golpe desde el perímetro para ponerse por delante (38-40, minuto 16). Además, la defensa blanca fue más intensa y secó la producción ofensiva rusa (30, primer parcial y 16, segundo). Solo los fogonazos de Clyburn y De Colo amenazaban al descanso.

 

En la reanudación, los de Pablo Laso no frenaron su ímpetu en defensa y, tras los 4 puntos en el primer minuto, dejaron a los moscovitas siete minutos sin anotar. Un titánico Felipe Reyes lideró un parcial 0-13 para despegar a los suyos (51-60, minuto 26). Ayón tomó el relevo del capitán y frenó la insurrección en la pintura de Hines.

 

EL PODERÍO DE AYÓN Y LA TEMPLANZA DE DONCIC

 

En el inicio del último cuarto, los blancos volvieron a pegar un nuevo arreón. Esta vez, Thompkins, un líder en la sombra este curso, fue la brújula para los suyos, dirigiendo un parcial de 0-9 que estableció la máxima (61-73, minuto 36) hasta ese momento. Pero el CSKA ofreció una nueva clase de supervivencia.

 

Clyburn se puso el mono de trabajo y redujo a 3 la renta, metiendo el miedo en el cuerpo a todos los madridistas. Nada más lejos de la realidad. El poderío interior de Ayón y la templanza desde el tiro libre de Doncic pusieron el +10 a falta de dos minutos. Los dos triples de De Colo maquillaron el resultado porque Llull y Rudy abrocharon la victoria desde la línea de personal. Este domingo, el Fenerbahce del maestro Obradovic será el rival por la 'Décima'.

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