Muguruza arrolla a Sharapova y vuelve a semifinales de Roland Garros

Garbiñe Muguruza

La tenista hispano-venezolana Garbiñe Muguruza volvió a las semifinales del torneo de Roland Garros, segundo 'Grand Slam' de la temporada, después de derrotar este miércoles con mucha autoridad a la rusa Maria Sharapova por 6-2, 6-1.

De este modo, la número tres del mundo retornó a la penúltima ronda del 'grande' parisino dos años después de hacerlo en 2016, año en el que precisamente se coronó para conquistar su primer 'grande', y además lo hace sin perder todavía ni un solo set.

 

Para ella, serán las cuartas semifinales en un 'Grand Slam' tras las dos alcanzadas también en Wimbledon y ahora intentará mantener su pleno de victorias ante la ganadora del duelo entre la rumana Simona Halep y la alemana Angelique Kerber.

 

Había mucha expectación por este duelo entre las dos exnúmeros uno, descansadas después de que sus duelos de octavos ante la ucraniana Lesia Tsurenko y la estadounidense Serena Williams no se pudiesen prácticamente disputar por las lesiones de sus rivales, pero desde el principio la de Caracas se mostró más entonada y segura en la pista.

 

Muguruza fue fiel a su estilo agresivo y Sharapova quiso replicar de la misma manera, pero cometió demasiados errores no forzados (27) en apenas una hora y diez minutos de un partido donde fue a remolque siempre. La rusa estuvo lastrada por su servicio y desde ahí no pudo controlar a la hispano-venezolana, muy concentrada en todo momento y que ganó el primero de sus cuatro duelos con la de Siberia, la tenista que le había cerrado el paso en 2015 a las semifinales de la gran cita de la arcilla roja.

 

Sin posibilidad de conectar primeros saques, Sharapova estuvo a merced de una Muguruza que la exigió en todo momento y que nunca la dejó meterse en el partido ya desde el primer golpe, fuese el saque o el resto. El 4-0 de salida definió lo que iba a ser el partido y pese a un amago de reacción a base de ganadores, la campeona de 2016 cerró sin problemas la primera manga.

 

En la segunda, el guión fue similar pese a que la rusa fue capaz de equilibrar la primera rotura que encajó. La de Caracas no se descentró y mantuvo su firmeza e intensidad para no conceder ni un respiro a su rival que no volvió a ganar ningún juego más.