Listas, encuestas y presidentes

En época electoral, especialmente cuando deben elaborarse las listas de cada partido, no solo florecen los nervios de aquellos actores protagonistas que, literalmente, se juegan su futuro laboral. Aparecen otras claves internas que, como es el caso, descubren la orientación que pretenden tomar las formaciones políticas. 

 

Hacía tiempo que la Comunidad de Castilla y León no vivía una convulsión como la actual. Acostumbrados a un bipartidismo tradicional entre PP y PSOE con alguna aparición del independentismo leonés e Izquierda Unida, hace cuatro años que entraron en escena Ciudadanos y Podemos. Ahora se suma la expectativa de VOX y el entorno está revuelto desde la explosiva salida de Silvia Clemente y su salto a una orilla que, de momento, no se ha traducido en ninguna conclusión política sobre el futuro de la ex alto cargo popular.

 

Las primeras encuestas advierten una incertidumbre inusitada. Los impulsos demoscópicos hablan, incluso, de un vuelco en las tendencias habituales y la aparición de esas novedades que ya se han dado en el primer test de Andalucía. También se refleja la incertidumbre de los indecisos, fundamentales en el resultado final. Sea como fuere, tanto en las elecciones generales de abril como en las siguientes autonómicas y municipales de mayo, los arcos parlamentarios van a presentar indudables novedades que deben servir para enriquecer la actividad parlamentaria y, esencialmente, para que los votantes vean verdaderamente reflejados sus deseos.

 

Regresando al inicio de esta reflexión, no solo los parlamentos o ayuntamientos sufrirán variaciones. Los líderes nacionales, especialmente Pedro Sánchez y Pablo Casado, ya han demostrado que están dispuestos a dejar patente sus preferencias que en buena medida llegan después de los procesos que llevaron a ambos a presidir los partidos políticos más importantes de España. Al líder del PP no le está temblando la mano para ubicar en los puestos de salida a aquellos que considera más adecuados. Eso es lo que debería primar, por encima de las supuestas cuentas pedientes que dejaron aquellos congresos. Pero de momento es evidente que Casado ha relegado la voluntad de presidentes provinciales y del regional, hasta el punto de enmudecer sus decisiones y de convertir las listas del Partido Popular en una demostración de absoluto liderazgo.

 

La apuesta es arriesgada, pero ambos presidentes entienden que es necesario marcar distancias con otros colores políticos cuyas siglas están en esas encuestas que, es cierto, no son definitivas para marcan una tendencia o línea a tener en cuenta. Sin duda, la campaña electoral será más determinante que nunca. 

 

 

 

Comentarios

Ataulfo 25/03/2019 09:13 #1
Ilusión, progreso, transparencia, renovación: vota VOX o... mas de lo mismo. ¡¡Ah!! y autonosuyas o pensiones...Piensatelo, te la juegas

Deja tu comentario

Si lo deseas puedes dejar un comentario: