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Leon

Las Águedas de León cogen el bastón de mando para reivindicar el papel de la mujer en la sociedad

En esta ocasión ejercerá de Águeda Mayor, Ana Villalba Jove, quien le ha entregado al alcalde de León, Antonio Silván, el protocolo a seguir en la celebración que tendrá lugar en el Ayuntamiento de San Marcelo.

Publicado el 09.02.2019

Las Águedas cogen este sábado, 9 de febrero, el bastón de mando de la ciudad para reivindicar el papel de la mujer en la sociedad y, para esta edición, la asociación ha designado como 'Águeda de Honor' a la patrona de la Fundación Rectora del Museo de las Alhajas en la Vía de la Plata de La Bañeza (León) Olga Cavero.

 

En esta ocasión ejercerá de Águeda Mayor, Ana Villalba Jove, quien le ha entregado al alcalde de León, Antonio Silván, el protocolo a seguir en la celebración que tendrá lugar en el Ayuntamiento de San Marcelo, en el Salón de Plenos, este sábado.

 

Así, la Asociación Cultural Las Águedas de León ha organizado un programa lleno de actos durante todo el día, con la imposición del alcalde a la nombrada Águeda Mayor, la Banda y la Medalla de León y la cesión del Bastón de Mando de la Ciudad. Luego habrá pastas, mistela y baile en el Salón de Reyes.

 

UNA MÁRTIR EN TIEMPOS DE DECIO

Santa Águeda o Ágata, celebrada el 5 de febrero, recuerda la vida de una joven y bella noble nacida en Palermo, cuando era emperador Decio y presidente de Sicilia, Quinciano. En aquel tiempo se promulgó un edicto que obligaba a los cristianos a sacrificar a los dioses y Águeda fue llevada ante Quinciano quien, prendado de ella, quiso rendirla y la entregó a la vieja Frodisia y a sus cinco hijas quienes, que era de vida disoluta, conseguirían obrar en ella un rápido cambio de opinión.

 

Como pasara el tiempo y Águeda persistiera en su postura fue llevada de nuevo ante Quinciano quien, que al ver a la joven firme en sus convicciones, mandó cortarle un pecho a cercén y encarcelarla sin permitir que médico ninguno la atendiese y sin comer ni beber nada.

 

Desde antiguo se representa a la santa con los pechos cortados sobre una bandeja en la mano izquierda y en la derecha la palma, atributo y símbolo de la pureza y del martirio. Así Santa Águeda, con sus pechos cercenados, se convirtió en "abogada de las enfermedades de las mamas y por ende de las virtudes del recato y la feminidad que éstas encarnan".

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