La ozonoterapia: seis efectos beneficiosos para numerosas patologías

Ozonoterapia

La ozonoterapia es una técnica médica que utiliza el ozono como agente terapéutico en distintas patologías.

Es netamente natural, con pocas contraindicaciones y efectos secundarios mínimos, siempre que se realice correctamente, así como una buena alternativa en el tratamiento de algunos casos. 

 

Desde la Sociedad Española de Ozonoterapia (SEOT) recuerdan que su historia comenzó en Alemania, con Werner von Siemens, quien en 1857 construyó el primer tubo de inducción para la destrucción de microorganismos. "Los primeros usos se remontan a la primera Guerra Mundial, donde fue utilizado como antiséptico local para tratar heridas de guerra. Posteriormente, se extendió por todo el mundo, aumentando las indicaciones", indica.

 

En España comenzó su utilización en los años 60. No obstante, la extensión de su empleo dentro de la medicina alopática se produjo en 1999, tras la decisión por algunos especialistas médicos de su utilización para el tratamiento de la hernia discal. Posteriormente, se evaluaron otras aplicaciones y su uso se va extendiendo, a pesar de las enormes implicaciones que esto supone. "En la actualidad, tenemos constancia de su uso en 24 hospitales públicos de nuestro país", indica la SEOT.

 

La jefe de servicio de Medicina Regenerativa del Hospital Quirónsalud Palmaplanas, Rosella Mazzuka De Marta, enumera los principales beneficios de esta técnica ambulatoria:

 

1.- Efectos antiinflamatorios y analgésicos.

 

2.- Antifúngico, antivírico, antibactericida porque produce peróxido, una sustancia que destruye a los virus y bacterias y a las cándidas. "Cuando una persona presenta infecciones repetidas de cándidas la ozonoterapia le puede servir. Le regula el ph y es más saludable que la aplicación de óvulos antimicóticos", advierte.

 

3.- A su vez, la también hematóloga, especialista en medicina de familia, especialista en Ozonoterapia, quelación y medicina ortomolecular mantiene una función detoxificante del hígado y hace que se liberen a nivel celular los tóxicos del órgano.

 

4.- Puede desempeñar un papel antitumoral. "Las células cancerígenas están adaptadas en un medio sin oxigeno, tienen un sistema metabólico donde no hay oxígeno, y con una carga de oxígeno extra encuentran un freno a la multiplicación. Además, estimula el factor de necrosis tumoral y de interferones (proteínas que las células producen ante una infección), por eso se aplica tanto en infecciones y cáncer", aprecia la experta, aunque en este punto se mantienen muchas dudas.

 

5.- Otra de las ventajas del ozono es que es útil en aquellos pacientes que no pueden ingerir fármacos porque tienen gastritis por ejemplo, porque no pueden metabolizar fármacos, o porque son alérgicos.

 

6.- Favorece la circulación, aumenta la elasticidad a nivel de glóbulos rojos permitiendo que lleguen a la microcirculación, donde hay hipoxia o gangrena; además aumenta la concentración de oxígeno, de forma que ese órgano se ve beneficiado.

 

UNA TÉCNICA NATURAL

 

Según defiende la doctora Mazzuka, la ozonoterapia tiene distintas vías de administración y todo dependerá de la patología que se va a tratar. Por ejemplo, cita que se puede administrar por vía venosa o endorrectal, por vía intradérmica, o como antiséptico, entre otras.

 

Entre otras patologías puede emplearse en casos de parálisis cerebral, en cardiopatías congénitas, ELA, artritis, fibromialgia, enfermedades cardiovasculares, dermatológicas, candidiasis crónicas, EPOC, o trastornos del neurodesarrollo infantil, entre otras.

 

La experta en ozonoterapia explica que esta técnica es natural, y muy útil, porque la mayor parte del dolor se produce porque hay un déficit de oxigenación. "El ozono cuando entra en contacto con la sangre libera una ligera cantidad de oxígeno en la cual produce a nivel sanguíneo unas moléculas que en cascada desencadenan el efecto beneficioso", subraya.

 

La doctora Mazzuka recalca a su vez que el número de sesiones dependerá del tipo de patología, y generalmente se aplican un mínimo de 10 y un máximo de 20, y una o dos veces por semana, en función del estrés oxidativo. Eso sí, advierte de que, para un buen resultado es necesario que el paciente se encuentre bien nutrido porque "el ozono estimula con un ligero toque a la célula de oxidación para que produzca antioxidantes, sustancias reparadoras, y por tanto regule el estrés oxidativo".

 

En cuanto a las contraindicaciones pide descartar el hipertiroidismo, así como los trastornos de coagulación en general, las hemorragias o un infarto reciente, entre otros. Según recalca, es muy importante que esta técnica sea implementada por manos expertas, carece de efectos secundarios y, de producirse alguno, se debe al procedimiento en sí.

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