Industrias químicas peligrosas: Salamanca solo tiene una instalación como la del accidente de Tarragona

El número de instalaciones industriales con riesgo de un accidente grave supera las 400 en todo el país.

El accidente de Tarragona, que se ha cobrado de momento tres víctimas mortales y otras siete personas han resultado heridas, ha puesto de manifiesto la existencia de instalaciones que entrañan un riesgo a la población por los elementos químicos con los que trabajan. En el caso de Salamanca, la provincia solo tiene una de estas instalaciones.

 

Castilla y León tiene trece instalaciones con riesgo de nivel superior de sufrir un accidente grave a consecuencia del uso de sustancias peligrosas que emplean en los procesos industriales; lejos de Cataluña, Andalucía y Valencia que albergan 220 instalaciones de este tipo.

 

La cifra, a enero de 2020, supone más de la mitad de las 420 instalaciones ‘de nivel superior’ de ese riesgo potencial de que existen en España, que en total cuenta con 900 fábricas o plantas donde interviene algún tipo de sustancia con riesgo químico, incluidas las de riesgo inferior, según datos facilitados a Europa Press por fuentes conocedoras de la planificación y prevención de riesgos químicos del Gobierno.

 

Las sustancias empleadas, de distinta índole, desde explosivos, minerales, ácidos entre otras, se destinan a la fabricación de objetos, materiales y productos de los que los ciudadanos se sirven, desde materiales de construcción, para el aislamiento térmico pasando por combustibles o incluso fármacos, pero para ello necesitan procesos industriales que requieren de sustancias y condiciones peligrosas, lo que hace necesarias una serie de normas de control para prevenir los riesgos que comportan y evitar así los posibles accidentes con importantes daños que pudieran producirse.

 

De este modo, con carácter obligatorio, todas los industriales han de contar con un plan de prevención que garantice un alto grado de protección de la salud humana, el medio ambiente y los bienes y debe ser «proporcional a los peligros de accidente grave en el establecimiento». Los planes deberán ser revisados, al menos cada cinco años.

 

Por su parte, las administraciones son responsables de la inspección a través de las consejerías de Industria y los Ayuntamientos deben controlar el uso del suelo, las distancias de estos establecimientos a otras instalaciones y núcleos vulnerables para asegurar una reducción del riesgo, entre otros parámetros.

Comentarios

Uno 21/01/2020 23:00 #2
Puede ser la central Nuclear de Juzbado, que yo sepa
noticias 21/01/2020 10:41 #1
Pero este artículo..., modelo de desinformación, porque: ¿cual es la empresa peligrosa en salamanca?. Lo demás, paja.

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