Impuestos: la Junta vigilará sucesiones, donaciones, herencias y el impuesto a embalses y eólicas

La Junta aprueba su plan de control tributario y pone la lupa en el impuesto a las eléctricas y en los tributos vinculados a herencias y sucesiones.

La Junta de Castilla y León vigilará de manera especial durante este año el fraude en determinadas áreas que, por el tratamiento fiscal que tienen en la comunidad, pueden escapar al control. Según el Plan de Control Tributario Anual marca las tareas a desempeñar por los distintos órganos que llevan a cabo funciones de control del cumplimiento de obligaciones tributarias, y en la comunidad se va a centrar en sucesiones, donaciones,  herencias y en el impuesto de afección ambiental, el que la administración regional impuso a las eléctricas.

 

Según el documento, publicado este martes en el Bocyl, hay una serie de áreas de actuación prioritaria. Entre ellas están el impuesto de patrimonio, en el que se realizarán actuaciones tendentes a la identificación de los contribuyentes no declarantes del mismo y que estén obligados a hacerlo en los ejercicios 2015, 2016 y 2017 así como a la localización de diferencias entre el patrimonio declarado no exento y el comprobado.

 

También está en la lista el impuesto de sucesiones y donaciones en el que se realizarán actuaciones sobre los no declarantes del impuesto que tengan obligación de declaración e ingreso. En el impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados se efectuarán comprobaciones sobre las operaciones declaradas exentas y las que se acogen a los tipos reducidos.

 

En cuanto a los impuestos propios, se vigilará especialmente el pago del impuesto de afección ambiental, el tributo creado por la Junta que grava las actividades de las eléctricas. Las actuaciones se centrarán sobre hechos imponibles no declarados en el Impuesto sobre la afección medioambiental causada por determinados aprovechamientos del agua embalsada, por los parques eólicos y por las instalaciones de transporte de energía eléctrica de alta tensión (IAM) y en el Impuesto sobre la eliminación de residuos en vertederos (IER) de los que tenga conocimiento la administración tributaria.

 

El Plan de Control incide en la lucha contra el fraude fiscal, con el objetivo de incrementar el número de actuaciones orientadas a perseguir dicho fraude, especialmente el incumplimiento de la obligación de declarar y la deslocalización fraudulenta por motivos fiscales. Estas actuaciones se desarrollarán en colaboración con otras Administraciones y, especialmente, con la Agencia Estatal de la Administración Tributaria (en adelante AEAT).

 

En el Plan de Control no solamente se definen las áreas de riesgo donde debe actuar la Administración tributaria, sino también las distintas actuaciones de esta Administración encaminadas al servicio del ciudadano en aras a facilitarle el cumplimiento de sus obligaciones tributarias.

 

En resolución se da publicidad a las Directrices Generales del Plan General de Control Tributario, que detallan las áreas de riesgo fiscal de atención preferente e informan sobre las líneas generales de actuación a seguir dentro de las cuatro grandes áreas en que se estructura el Plan: Inspección tributaria, gestión tributaria, valoración tributaria y recaudación.