Igea no se fía y pide a Mañueco que ponga por escrito a qué cargos va a apartar para cumplir con Ciudadanos

El presidente de los populares en Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco. J. P.

Ciudadanos no negociará más hasta que no vea "por escrito" que se aceptan condiciones concretas de limitación de mandados, que supone apartar a cargos concretos.

Francisco Igea sigue su presión ante el PP. El candidato de Ciudadanos a la presidencia de la Junta no parece fiarse del anuncio de Fernández Mañueco, que en una rueda de prensa ha aceptado las condiciones de Cs para pactar el Gobierno de la Junta de Castilla y León, lo que parecía el punto final a la negociación y una vía abierta al pacto entre ambas partes. Sin embargo, Igea ha asegurado que no retomará las negociaciones con el PP por la Junta hasta que no vea 'negro sobre blanco' el compromiso.

 

El motivo de la exigencia es la diferencia entre lo que Fernández Mañueco ha expresado en rueda de prensa y lo que el PP ha admitido por escrito. El candidato del PP dijo por la mañana que asumía por completo las peticiones en materia de limitación de mandatos, lo que abre la puerta a retirar de las candidaturas a la alcaldía a alcaldes como el de Palencia y Burgos, y a aspirantes a las diputaciones de Valladolid y Salamanca. Sin embargo, en la rueda de prensa Mañueco evitó hablar de nombres y también pidió autonomía para las administraciones municipales.

 

Desde Cs se temen que esto es solo una manera de aceptar a medias sus condiciones. Y se han fijado en que el comunicado que envió por la tarde el PP no concretaba aspectos del acuerdo. Se limitaba a decir que se habían aceptado las condiciones, “estas medidas tienen que ver con
aportaciones en regeneración, nuestro firme compromiso con la bajada de impuestos, un primer paquete para la apuesta por la generación de empleo y las ayudas para emprendedores y autónomos y nuestro compromiso irrenunciable por el mundo rural”. 

 

Esos son los términos del decálogo de mínimos, no de las medidas que ha pedido Igea como la exigencia de limitar de manera efectiva mandatos o de sacar de las candidaturas a cargos a los que se nombra en la 'operación Enredadera', por ejmplo. Por eso, no negociarán más hasta que no vean "por escrito" que se aceptan condiciones concretas.