Francia y Croacia en busca del trofeo y la estrella en una final inédita
Cyl dots mini

Francia y Croacia en busca del trofeo y la estrella en una final inédita

Francia o Croacia, de aquí saldrá el campeón

Los galos, campeones en 1998, y los balcánicos, que ansían su primer título, se enfrentan por primera vez en el partido definitivo. 

 

POSIBLES ALINEACIONES

 

FRANCIA: Lloris; Pavard, Varane, Umtiti, Lucas Hernández; Kanté, Pogba, Matuidi; Griezmann, Mbappé y Giroud.

 

CROACIA: Subasic; Vrsaljko, Lovren, Vida, Strinic; Brozovic, Modric, Rakitic; Rebic, Perisic y Mandzukic.

 

ÁRBITROS: Néstor Pitana (ARG).

 

ESTADIO: Estadio Luzhnikí de Moscú.

 

HORA: 17.00/Telecinco.

Las selecciones de Francia, campeona de 1998, y Croacia, inédita finalista, pugnarán este domingo en el Estadio Luzhnikí de Moscú (17.00 horas/Telecinco) por convertirse en el nuevo rey del mundo del fútbol, en una final en la que la efectividad gala y el modelo combinativo balcánico se enfrentarán en busca de coser la ansiada estrella en su camiseta.

 

Un mes después de comenzar el Mundial en Rusia, una de las favoritas y una invitada inesperada lucharán por el mayor honor del mundo del balompié. Atrás quedaron la vigente campeona, Alemania -en la fase de grupos-, y serias aspirantes como Brasil, Argentina o España, que no pudieron sobrevivir a uno de las Copas del Mundo más frenéticas y emocionantes que se recuerdan.

 

La corona, que entregará el decepcionante cuadro germano, se quedará en Europa, y pasará a manos de una Francia que ha avanzado con más eficacia que juego o a una Croacia que ha hecho gala de su resistencia balcánica superando tres prórrogas y dos tandas de penaltis. La segunda o la primera estrella esperan brillar sobre el escudo de su camiseta.

 

Sólo un día después de su Fiesta Nacional, el día de la toma de la Bastilla, el combinado francés podría asaltar esta vez el trono futbolístico, en el que se sentó una vez y que le fue negado hace doce años. En 1998, tocó la gloria ante Brasil de la mano de Zinédine Zidane al conseguir su primer título en el campeonato que se celebró en su país, cuando jugadores como Mbappé todavía no habían nacido; en 2006, en una final recordada por el cabezazo del exmadridista a Materazzi, Italia les privó de lograr su segunda copa.

 

Es precisamente el capitán que levantó el trofeo al cielo en Saint-Denis, Didier Deschamps, el hombre que puede devolver la alegría al pueblo francés, que hace dos años, en 'su' Eurocopa, veía cómo el portugués Éder impedía que pudiesen celebrar el título. Lejos quedan ya los fracasos, motines y polémicas que han caracterizado a los 'bleus' en la última década.

 

Y es que el preparador de Bayona, que en caso de ganar podría igualar a Mário Zagallo y a Franz Beckenbauer como campeón mundial tanto de futbolista como de seleccionador, ha dotado de estabilidad al grupo, que con el paso de los años y a pesar de su juventud ha adquirido una madurez que le permite competir con fiabilidad y confianza.

 

La calidad, además, se la otorgan hombres como el joven Kylian Mbappé, que a pesar de sus 19 años ha exhibido su potencial por lo campos rusos, o el atlético Antoine Griezmann. Además, la veteranía baña casi todas sus líneas, desde el portero Hugo Lloris al centrocampista Blaise Matuidi o el delantero Olivier Giroud.

 

Ahora, 20 años después, aquella Francia multicultural, la 'Black, blanc, beur' -'Negro, blanco, árabe'- de los Zinédine Zidane, Laurent Blanc, Thierry Henry o Fabien Barthez se refleja ahora en este grupo que no pudo ver en directo sus hazañas, pero que tratará de honrarle levantando la copa.

 

Mientras, Croacia también cuenta con una clara referencia: el equipo que se topó, precisamente, con los 'bleus' en semifinales del Mundial de 1998. La derrota por 2-1 no aminoró las esperanzas de aquel combinado integrado por futbolistas como Davor Suker o Robert Prosinecki, que días después conquistó el tercer puesto ante Holanda. Hasta este año, ese era el techo de la selección ajedrezada.

 

De la mano de dos rivales en la Liga española, el madridista Luka Modric y el barcelonista Ivan Rakitic, el cuadro balcánico ha logrado forjar un equipo experimentado y sólido, que no ha renunciado en todo el torneo a su juego combinativo a pesar de los muchos obstáculos con los que se han ido encontrando.

 

CAMINOS OPUESTOS HASTA LA FINAL

 

Y es que los caminos en este campeonato no han podido ser más dispares para los dos finalistas. Francia, sin excesivos alardes para vencer, no ha sufrido durante el torneo; ganó a Australia (2-1) y a Perú (1-0) y empató con Dinamarca (0-0) en la fase de grupos, antes de citarse con Argentina en octavos.

 

Los de Deschamps tampoco padecieron ante la albiceleste, a pesar del ajustado 4-3 que colocó el 'Kun' Agüero en el minuto 93. En cuartos, solventaron su duelo ante Uruguay (0-2) y en semifinales un solitario gol de Samuel Umtiti ante Bélgica (1-0) les dio el pase a la final.

 

En cambio, el trayecto hasta el partido definitivo de Croacia fue agónico, sobre todo después de sellar con triunfos sus encuentros de la primera fase ante Nigeria (2-0), Argentina (3-0) e Islandia (2-1), que le hicieron marchar por la parte 'amable' del cuadro.

 

Sin embargo, eso no evitó que todos sus encuentros se tuviesen que decidir tras jugar la prórroga; ante Dinamarca, después del 1-1 del tiempo reglamentario y de que el marcador no se moviese en el tiempo extra, los penaltis decantaron el paso para los balcánicos. También en cuartos, Ivan Rakitic, como ante los daneses, anotó la quinta y definitiva pena máxima para imponerse a Rusia (2-2).

 

Con el 1-1 de las semifinales ante Rusia, los de Zlatko Dalic disputaron una nueva prórroga, pero esta vez el delantero Mario Mandzukic, tras recoger un balón suelto en el área en el minuto 109, evitó que los croatas se tuviesen que ir de nuevo al punto de penalti.

 

Para su partido más importante en los últimos 20 años, el combinado 'bleu' contará con su equipo de gala, con Lloris bajo palos por detrás de una defensa integrada por Varane y Umtiti como pareja de centrales y Pavard y Lucas Hernández por bandas; Kanté, Pogba y Matuidi integrarán un centro del campo encargado de surtir de balones a Griezmann, Mbappé y Giroud.

 

Mientras, Modric y Rakitic, acompañados por Brozovic, intentarán dotar de dominio al combinado balcánico, que contará atrás con Vrsaljko, Lovren, Vida y Strinic y con Subasic, héroe en las tandas de penaltis, en portería. Arriba, Rebic, Perisic y Mandzukic buscarán perforar la meta gala.

 

En la reedición de las semifinales de Francia '98, ambas tratarán repetir o cambiar la historia. Los de Deschamps esperan igualar en número de Mundiales a Uruguay y Argentina, y los croatas esperan emular y ponerse a la altura de España, Inglaterra y, en su caso, Francia. El trofeo y la estrella les esperan.