Fallece Tom Wolfe, autor de 'La hoguera de las vanidades' y considerado padre del 'Nuevo periodismo'

Tom Wolfe

El escritor y periodista Tom Wolfe, autor de La hoguera de las vanidades, ha muerto a los 87 años, según han informado diversos medios estadounidenses este martes. 

Periodista y escritor estadounidense, padre del llamado 'Nuevo periodismo'. Hijo de un agrónomo y una diseñadora, estudió literatura y periodismo en la Universidad Washington and Lee tras rechazar la oferta de ingresar en la Universidad de Princeton. Tras graduarse en 1952 intentó dedicarse al béisbol pero desistió al declararse sin condiciones para ello. En sus inicios fue un colaborador de The Washington Post, Enquirer y New York Herald.

 

Acerca de su obra, afirma que su objetivo como escritor de ficción es retratar a la sociedad contemporánea de acuerdo al realismo, siguiendo la tradición literaria de John Steinbeck, Charles Dickens, y Emile Zola, usando técnicas adoptadas del periodismo. De hecho, las primeras obras de Wolfe consistían en ensayos críticos y no fue hasta 1987 que escribió su primera novela, a la cual tituló 'La Hoguera de las Vanidades'.

 

Una de sus especialidades era la "información de saturación", en la que el periodista sigue a una persona durante un largo periodo de tiempo registrando cada una de sus acciones casi al minuto para asegurarse de estar presente en el momento en el que se produzca una revelación.
 

Respecto a dos de sus novelas, La hoguera de las vanidades Todo un hombre ha comentado que ambas afirman la necesidad de novelas que surjan del realismo, y en su caso, sus propias raíces provienen de una búsqueda cuidadosa o del reportaje, dando importancia al entorno social de sus personajes como medio para explicar sus ideas y conductas, explorando los temas de sexo, raza, dinero e ideología como elementos divisorios y al mismo tiempo integradores de la sociedad estadounidense.

 

La obra de Tom Wolfe ha pasado por varias etapas marcada en los años sesenta por una defensa de la llamada cultura pop y en las décadas siguientes por radicales polémicas en contra del narcisismo de los '80 y atacando políticamente a los liberales, así como cuestionando al mainstream intelectual estadounidense en cuestiones como la arquitectura, el arte moderno o la propia literatura. En 2001 recibió la National Humanities Medal.