Encuentran nuevas pistas para mejorar la inmunoterapia contra el cáncer

Los medicamentos de inmunoterapia contra el cáncer activan el sistema inmunitario del cuerpo para atacar tumores y han revolucionado el tratamiento de ciertos tipos de cáncer, como el linfoma, el cáncer de pulmón y el melanoma.

Un nuevo estudio realizado por investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington en St. Louis indica una forma de inmunoterapia contra el cáncer para estimular una respuesta inmune más sólida. Este conocimiento podría conducir al desarrollo de mejores vacunas contra el cáncer y medicamentos de inmunoterapia más efectivos llamados inhibidores de punto de control, según publican en la revista 'Nature'.

 

Los medicamentos de inmunoterapia contra el cáncer activan el sistema inmunitario del cuerpo para atacar tumores y han revolucionado el tratamiento de ciertos tipos de cáncer, como el linfoma, el cáncer de pulmón y el melanoma. Sin embargo, mientras algunos pacientes responden bien a los fármacos, otros no responden en absoluto. Los inmunólogos del cáncer quieren revertir esta situación.

 

"La inmunoterapia presenta una promesa tremenda para el tratamiento del cáncer, pero aún no hemos encontrado una forma de hacerlo ampliamente efectivo --señala el autor principal, Robert D. Schreiber--. Todavía no funciona para muchos pacientes, particularmente para los cánceres comunes, como el de mama o de próstata. Queremos entender por qué no son efectivos en estos casos para que podamos hacer mejores terapias. Nuestra investigación sugiere que es probable que la inmunoterapia sea más ecaz cuando se usa una vacuna junto con inhibidores de punto de control". Mucha inmunoterapia para el cáncer está diseñada para provocar que las células inmunes llamadas células T asesinas ataquen a las células cancerosas.

 

Pero la nueva investigación sugiere que también reclutar otras células T, llamadas células T auxiliares, podría aumentar la efectividad de la terapia inmunológica. Tales células T auxiliares están involucradas en reconocer el cáncer como una amenaza y reclutar células T asesinas para montar un ataque. Sin las células auxiliares, el sistema inmunitario generalmente no responde completamente para combatir el cáncer.

 

"Este estudio revela por primera vez que las células T auxiliares son esenciales en la inmunoterapia del cáncer", señala Schreiber, quien dirige el Centro Andrew M. y Jane M. Bursky de la Universidad de Washington para Programas de Inmunología e Inmunoterapia Humana.

 

"La activación de las células T asesinas por sí sola no es suciente. Para funcionar mejor para todos los pacientes, creemos que las vacunas contra el cáncer y los medicamentos de inmunoterapia ecaces deben activar tanto las células T asesinas como las auxiliares", añade. Las vacunas actuales contra el cáncer y las terapias de punto de control inmunitario están diseñadas con una sólida comprensión de un grupo de genes, llamados genes MHC de clase I, que activan las células T asesinas. El nuevo estudio profundiza en otro grupo de genes, llamado MHC clase II, que activan las células T auxiliares.

 

La investigación revela formas de aprovechar el conocimiento de estos dos componentes importantes del sistema inmune para identicar de manera más efectiva los tumores como peligrosos, de modo que las células T auxiliares y asesinas puedan trabajar juntas para eliminar el cáncer y preservar tejidos sanos. Los coautores de Schreiber, incluido Maxim N. Artyomov, PhD, profesor asociado de patología e inmunología, desarrollaron un programa informático que puede predecir qué proteínas mutantes, o antígenos, en el tumor de un paciente activarán especícamente las células T auxiliares. Este tipo de 'software' predictivo está bien establecido para activar las células T asesinas.

 

Pero hasta ahora, esto era en gran medida imposible para las células T auxiliares. "Para las células T asesinas, somos relativamente buenos para observar el tumor de un paciente, ver qué mutaciones están presentes y descubrir qué mutaciones tienen más probabilidades de desencadenar la respuesta de las células T asesinas --explica la primera autora Elise Alspach, doctora e investigadora postdoctoral asociada en el laboratorio de Schreiber--. Pero la capacidad de hacer esto para las células T auxiliares ha quedado muy rezagada".

 

Y agrega: "Es un poco como encontrar una aguja en un pajar. Con todas las proteínas en las células tumorales, ¿cómo encuentra las que sirven como los mejores antígenos para activar el sistema inmunológico? Creemos en la técnica que hemos desarrollado es un importante paso adelante para aprovechar las células T auxiliares en la inmunoterapia del cáncer". Al estudiar ratones con modelos de cáncer humano, Schreiber, Alspach y sus colegas demostraron que la terapia de punto de control inmunitario es más efectiva cuando las células T auxiliares se activan junto con las células T asesinas. Además demostraron que las vacunas también son más efectivas cuando los objetivos que activan las células T asesinas y asesinas están presentes.

 

"El hecho de que haya una célula T asesina no signica que esté matando activamente las células tumorales --precisa Alspach--. Descubrimos que no solo se necesitan células T auxiliares para reclutar las células T asesinas, sino que las células auxiliares deben estar allí para convencer a las células T asesinas para que maduren en un estado activo en el que sean capaces de matar células".

 

Y finalmente, las respuestas antitumorales más efectivas se produjeron cuando la terapia de punto de control inmunitario se combinó con una vacuna que incorpora objetivos para las células T auxiliares y asesinas que son especícas de los antígenos en el tumor del paciente. "La idea de administrar inhibidores de los puntos de control junto con una vacuna especíca contra el tumor, especialmente una vacuna que activa las células T asesinas y auxiliares, apenas está comenzando", apunta Schreiber.

 

"Pero según nuestro estudio, es probable que la combinación sea más efectiva que cualquiera de los componentes solos --prosigue--. Hoy, cuando tratamos un tipo de tumor en particular con inhibidores de punto de control, tal vez el 20 por ciento de los pacientes responden bien". "Esperamos que con una vacuna más inhibidores de punto de control, el número de pacientes que responden bien aumentará a 60 o 70 por ciento. No lo hemos probado aún en pacientes, pero esa es la esperanza", avanza.

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