En marcha el proyecto para proteger una noria de sangre con más de un siglo descubierta en Huerta Otea

Construcción en la que fue encontrada la noria del Marín, en Huerta Otea.

La noria apareció hace unos años durante unos trabajos rutinarios, está datada entre los siglos XVIII y XIX y se encuentra en perfecto estado.

La comisión informativa de Fomento dará el martes el visto bueno para poner en marcha la consolidación y puesta en valor de la noria de sangre de Huerta Otea, descubierta en este paraje hace unos años y que apareció en perfecto estado, como una de los últimos ejemplos de una infraestructura hidráulica que, siglos atrás, fue común en el Tormes.

 

Se trata del único elemento etnográfico inmueble de estas características que no ha sido intervenido que se encuentra en el paraje de Huerta Otea, sector del Marín II, próximo a la denominada pesquera de Huerta Otea en la margen derecha del río. Representa al conjunto de construcciones hidráulicas tradicionales que empleaban sistemas de tracción animal y se destinaban a la extracción de agua de la capa freática para el regadío de las huertas próximas. Eran muy abundantes en los alrededores de la ciudad y originalmente estaban dotadas de maquinaria de madera que, avanzado el siglo XX, fue sustituida por motores de bombeo.

 

 

La noria se encuentra dentro de una construcción de mampostería y según los técnicos municipales estaría datada entre los siglos XVIII y XIX, y estuvo en activo hasta principios del siglo XX. Fue descubierta hace unos años de manera casual al iniciarse los trabajos para derruir unas construcciones en terrenos municipales, y desde entonces ha estado en proyecto su puesta en valor. Lo mejor es que el conjunto está en perfecto estado y no ha sufrido modificaciones o daños que reduzcan su valor.

 

La actuación se aprobó hace cerca de un año, en marzo de 2019, y se ha integrado en el programa Tormes+ que quiere integrar el río Tormes con la ciudad, una estrategia dotada con cuantiosos fondos europeos.