Emilio Melero, 'jubilado de oro' en el Consejo de Cuentas: otros tres años de 73.000 euros más coche

Emilio Melero, con el presidente del Consejo de Cuentas en un acto en Salamanca.

Melero sobrevive diez años a sueldo de la administración tras dejar de tener cargos en su partido. Y lo hace en uno de los puestos mejor pagados de Castilla y León.

El Pleno de las Cortes de Castilla y León ha cerrado el acuerdo y designación de los nuevos miembros del Consejo Consultivo y de Cuestas tras la renuncia de José Manuel Fernández Santiago, quien suscitó controversias con su propuesta ante la negativa del PSOE a respaldar su candidatura. La maniobra de Fermández Mañueco para proponer a Agustín Sánchez de Vega desbloqueó los nombramientos, pero el ya exalcalde de Salamanca ha dado también el espaldarzo definitivo a otro político salmantino que logra otros tres años de mandato en uno de los puestos mejor pagados de la administración de Castilla y León.

 

Se trata de Emilio Melero, uno de los propuestos para repetir en el cargo de consejero en el Consejo de Cuentas, puesto al que llegó en 2012, y en el que se va a mantener al menos otros tres años a pesar de que ya ha superado la edad de jubilación (cumplió los 65 años el pasado mayo). Según el portal de transparencia de la institución, la retribución del cargo de consejero de este órgano fue en 2017 de 73.331,66 euros, superior al del presidente del órgano; además, tiene a su disposición un coche oficial para sus desplazamientos. La sede está en Palencia, pero es fácil verle en las Cortes de Valladolid.

 

Melero, que no ostenta cargo alguno en el PSOE desde 2008, encontró en 2012 en el Consejo de Cuentas un retiro dorado tras ver finiquitada su prolongada carrera política. Apartado de las listas tras su última legislatura en las Cortes como procurador, su destino era reincorporarse a su puesto de trabajo como maestro (tiene plaza en el Instituto Torres Villarroel), pero no lo hizo. 

 

En su lugar, se liberó en el sindicato UGT a la espera de que fructificara su movimiento para lograr el ingreso en el Consejo de Cuentas como consejero, cosa que finalmente sucedió. Ocupa el puesto desde marzo de 2012. Antes fue secretario provincial del PSOE durante 18 años (hasta octubre de 2008), concejal del Ayuntamiento de Salamanca y diputado provincial, consejero en la extinta caja de ahorros salmantina y procurador en las Cortes regionales. Ahora llegará hasta 2021 y complirá casi diez años en este órgano, una década de supervivencia a cargo del erario público tras dejar de tener cargos en su partido.

 

Melero, licenciado en Filosofía, es un expolítico 'de letras' en un órgano cuya principal tarea es "fiscalizar la gestión económica y financiera del sector público de la Comunidad y demás entes públicos de Castilla y León". Este consejo emite informes sobre "la legalidad, regularidad y eficacia en el uso y gestión del dinero público", y con frecuencia tiene que señalar a ayuntamientos que no cumplen. 

 

Los órganos de carácter consultivo y de control de la administración regional tienen un importante coste, en el que se incluyen las retribuciones de los cargos de carácter político, aquellos que se designan en las Cortes. Son estos los que se llevan la palma en cuanto a sueldos: el resto de las plantillas están regulados. Consultivo y cuentas tienen presidente y dos consejeros que son de designación política, y hay un procurador y un adjunto. Ocho puestos en total.

 

Los más de 73.000 euros que perciben consejeros como Emilio Melero en el Consejo de Cuentas están entre las mayores retribuciones que paga la administración regional de Castilla y León. Baste decir que es un sueldo mayor que el que cobra el presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, mayor que el del alcalde de Salamanca, Alfonso Fernández Mañueco, y por encima de lo que perciben la mayoría de los consejeros del gobierno regional.