El Unicaja se agiganta en casa y peleará por el título
Cyl dots mini

El Unicaja se agiganta en casa y peleará por el título

Jaime Fernández

El Unicaja se ha clasificado para la tercera final de Copa del Rey de su historia tras arrollar al MoraBanc Andorra (92-59) con una actuación sobresaliente liderada por Jaime Fernández.

El anfitrión, que llegó a la Copa por esa condición y no por méritos deportivos, ha ido creciendo hasta alcanzar la tercera final de su historia y tratará de levantar su primer trofeo desde la Eurocup 2017. Por su parte, el Andorra se despide por la puerta de atrás de su primera semifinal tras un partido donde no estuvo a la altura y que acabó masacrado en los minutos finales.

 

Todavía electrificada por la remontada ante el Zaragoza, la afición malagueña encontró en Fernández al socio perfecto para soñar con la final. Explosivo como pocos y sin piedad con sus antiguos compañeros, el base protagonizó una primera parte para enmarcar (15 puntos y 20 de valoración) y sus compañeros siguieron su llamada.

 

Feroz en defensa y clarividente en ataque, el Unicaja desarmó a un Andorra impotente y sumido en la confusión. La intensidad del rival y la importancia del duelo parecían superarle por momentos y no encontraba un líder al que aferrarse. David Walker y Dejan Todorovic tiraban triples que no tocaban el aro. La ruidosa afición andorrana enmudecía de disgusto.

 

Se desató así la tormenta perfecta para que el anfitrión se disparara en el marcador (42-19, min.16) y planeara la sombra de otra semifinal sin historia después de la paliza endosada por el Real Madrid al Valencia Basket, como acabó ocurriendo. Los locales alcanzaron el descanso triplicando la valoración de su adversario (63-21) y con una ventaja en el rebote igual de llamativa (19-9).

 

Tras el paso por vestuarios, Clevin Hannah intentó insuflar vida a la eliminatoria y encadenó varias canastas que hicieron soñar a los andorranos (52-40). Un espejismo, y de los breves. El Unicaja reaccionó con un parcial de 9-0 en poco más de un minuto, sellado con un gran triple en carrera de Adam Waczynski, y volvió a escaparse en el marcador (61-40, min.25).

 

Esa respuesta, tan rápida y contundente, hizo daño de verdad al Andorra, que cayó a plomo sobre la lona y ya nunca volvió a despertar. En el último cuarto se dejó llevar hasta que la derrota adquirió tintes sonrojantes frente a un rival feliz, consciente de que se estaba regalando una noche histórica. El objetivo del anfitrión es que aún le quede otra.

 

FICHA TÉCNICA.
UNICAJA: Adams (14), Fernández (19), Toupane (5), Thompson (6) y Gerun (4) --quinteto inicial--; Brizuela (8), Suárez (-), Díaz (6), Ejim (15), Waczynski (9) y Guerrero (6).
MORABANC ANDORRA: Hannah (16), Massenat (10), Todorovic (3), Sy (3) y Diagne (6) --quinteto inicial--; Senglin (8), Musli (-), Walker (7), Pérez (6), Llovet (-), Colom (-) y Carrasco (-).
PARCIALES: 25-16, 23-14, 20-19 y 24-10.
ÁRBITROS: Martín Bertrán, Conde y Cortés. Sin eliminados.
PABELLÓN: Martín Carpena. 10.781 espectadores.