El preso de ETA que ha desatado varios sabotajes, de nuevo en la cárcel tras pedir el alta en el hospital

Detalle de una cartel colocado en Pamplona en apoyo al preso etarra Patxi Ruiz, en huelga de hambre durante la pandemia de coronavirus

Patxi Ruiz se encuentra en cuarentena de vuelta en la cárcel de Murcia II tras su breve paso por un hospital donde se le diagnóstico una deshidratación leve. 

Fuentes conocedoras de la situación médica y en prisión del interno, Patxi Ruiz solicitó el alta voluntaria el viernes en torno a las 18 horas porque quería volver a la prisión para ver la televisión y poder fumar. Además, tras valorar los médicos que tenía una leve deshidratación, también ha empezado a beber.

El preso se encuentra en la actualidad en el módulo específico de Murcia II para prevenir el contagio de coronavirus de Murcia. La protesta la inició a mediados de mayo como queja por la gestión de la dirección del centro penitenciario para cumplir el protocolo común en todas las cárceles para evitar la propagación del virus.

Patxi Ruiz es un preso conflictivo e inestable --tiene un largo historial de sanciones y expedientes en la cárcel-- que cumple condena por su participación en el asesinato del concejal de UPN Tomás Caballero. Tras solicitar un informe la Audiencia Nacional por una queja de su abogada, estuvo solo unas horas en el hospital, donde fue trasladado el jueves a última hora de la noche en ambulancia y bajo custodia policial.

Su huelga de hambre ha sido reivindicada por un sector de la izquierda abertzale minoritario, pero enfrentado con la línea oficial, para lanzar una campaña a favor de los presos de ETA que incluye ataques a sedes de partidos y de viviendas particulares como la de la líder del PSE, Idoia Mendia.

Fuentes conocedoras de la situación de este preso señalan que su expediente en la cárcel cuenta con múltiples incidentes por plantes, insultos, coacciones y agresiones, incluso a otros internos. También tiene sanciones por introducir material prohibido. Patxi Ruiz, que ingresó en prisión por primera vez en 1996, es considerado un preso conflictivo e inestable emocionalmente, ignorado por otros internos de la banda que también cumplen condena en Murcia II.

Tras su protesta silenciosa en plena pandemia de coronavirus, que contó con apoyo de un grupo anarquista de Murcia, la dirección de la cárcel decidió cambiarle de módulo, aunque enviándolo a otro que también es de respeto. Patxi Ruiz está clasificado en primer grado o régimen cerrado, por lo que tiene restringida su vida en prisión y duerme solo en una celda.