El pelotazo urbanístico que enfrenta a Feijóo, el Mouriño del Celta y el famoso alcalde de Vigo

La futura ciudad deportiva del Celta se convierte en un tablero político con la intervención de la Xunta y el ayuntamiento vigués, que ve como el club de la ciudad se instala en otro municipio.

La operación urbanística para construir la nueva ciudad deportiva del Celta de Vigo ha generado un frente entre la Xunta de Galicia, el club celtiña y el ayuntamiento vigués, o lo que es lo mismo, ha puesto en pie de guerra a dos grandes personajes de la política, Alberto Núñez Feijóo (presidente de la Xunta) y Abel Caballero (alcalde de Vigo), y a un presidente con apellido Mouriño. 

 

El asunto de fondo es la construcción de una nueva ciudad deportiva para el Celta, que sustituirá a las legendarias instalaciones de A Madroa. Es una inversión de unos 30 millones de euros que incluye un  nuevo miniestadio de 11.000 espectadores, campos de entrenamientos, instalaciones y, la clave, un centro comercial. El proyecto se va a instalar en la cercana localidad de Mos, no en Vigo, donde el Celta juega en el estadio municipal de Balaídos.


El Ayuntamiento de Vigo ha reprobado que el Celta decidió ubicar los equipamientos y demás servicios deportivos "en Mos, cuando podría haber decidido ubicarlos en Vigo", y lo acompaña de "120.000 metros cuadrados de centro comercial". "Los técnicos municipales advierten cuestiones que afectan al abastecimiento agua, transporte, infraestructuras viarias y a nuestro patrimonio que interfieren en los intereses de la ciudad", aseguran en el consistorio, que tendrá que prestar buena parte de los servicios en la pequeña localidad de Mos, que tendrá que asumir una afluencia muy superior a la normal, y que precisará de 40 millones de euros públicos en infraestructuras.

 

Aquí es donde entra la batalla política. La clave del proyecto es el gran centro comercial, y la comercialización de sus espacios, que permitirá al Celta financiar toda la operación. El club ya tiene terrenos para la ciudad deportiva, pero está pendiente de trámites para los terrenos del centro comercial. Depende de la Xunta y del ayuntamiento de Mos, que ha iniciado una expropiación de solares a la que se han opuesto propietarios. El ayuntamiento vigués, por su parte, considera que es ilegal hacer esta expropiación y cesión.