El Barça impone su pegada ante el Alavés y termina el año como líder (4-1)

Los culés olvidan su Clásico ramplón con los tantos de Griezmann, Arturo Vidal, Messi y Luis Suárez.

El FC Barcelona batió este sábado por un engañoso 4-1 al Deportivo Alavés, dentro de la jornada 18 en LaLiga Santander, despidiéndose del 2019 como líder de la clasificación y además mejorando su versión ramplona durante el reciente Clásico disputado en el Camp Nou.

 

Gracias a este triunfo sobre un valiente adversario, y de nuevo al calor de sus aficionados, los culés alcanzaron los 39 puntos y se marcharon al parón por Navidad en la cúspide del torneo liguero. Para mayor inri, metieron presión al Real Madrid, que continúa su persecución del liderato a buena velocidad.

 

Para olvidar la imagen gris de su última cita, en ese 0-0 ante los merengues y rodeados de polémica arbitral, el Barça necesitaba dar un golpe sobre la mesa. Y justo así lo interpretó desde el inicio, volcándose sobre la portería defendida por Fernando Pacheco.

 

Tras un par de acercamientos de Leo Messi, en uno de ellos incluso con gol anulado por fuera de juego, los pupilos de Ernesto Valverde abrieron el marcador antes del cuarto de hora. En un arreón de Luis Suárez por la banda derecha, conectó un centro por abajo y hacia el corazón del área; la pelota pasó rozando la bota de Ximo Navarro y llegó a dominios de Antoine Griezmann, que marcó con un derechazo cruzado.

 

Replicó casi a renglón seguido el centrocampista ghanés Wakaso Mubarak, en una jugada individual al contragolpe y que definió mal, con un disparo muy desviado. Además, a Lucas Pérez se le anuló sin demasiada razón un esprint con el que habría encarado hacia el área de Marc-André ter Stegen.

 

Sin más incordios para el cancerbero alemán, la otra gran ocasión de peligro por parte de los blaugranas llegó en el minuto 40. Después de un córner sacado por el Alavés de forma irregular, Griezmann se hizo con el balón y montó un contraataque veloz, acompañado especialmente por Messi al costado derecho y por Gerard Piqué un par de zancadas más atrás.

 

El delantero francés cedió la bola al '10' argentino y éste se la devolvió de inmediato, para que hiciera una segunda 'pared' seguida de tacón. Messi dribló a un par de defensas rivales, a trompicones, y sobre la misma línea de fondo intentó batir por raso a Pacheco.

 

Aunque el guardameta desvió por poquísimo la trayectoria, fue suficiente para que el balón se paseara por delante de la portería sin entrar. Piqué, que apuró su carrera de área a área, no se estiró a remachar y la ocasión se marchó al limbo; el árbitro, Mario Melero López, ni tan siquiera señaló el saque de esquina que tocaba.

 

Pero ese error dio igual, ya que la primera parte se agotó de manera plácida para un Barça sin brillo pero resolutivo. Arturo Vidal amplió entonces la ventaja local, culminando con un fuerte derechazo una asistencia de Luis Suárez hacia el lateral del área. Todo había nacido de un par de toques de balón de Messi en el aire, sin demasiada oposición de una línea defensiva angustiada en el Alavés.

 

No obstante, las tornas cambiaron de lleno al empezar el segundo acto, sobre todo a raíz de la entrada de Luis Rioja en el terreno de juego. Habiendo sustituido a Javi Muñoz, esa circunstancia impulsó al conjunto 'babazorro' para recolocarse en el centro del campo.

 

RUBÉN DUARTE, CERCA DEL EMPATE

 

Así, cuando corría el minuto 56, Rubén Duarte efectuó un buen centro desde la banda izquierda y Pere Pons anotó el 2-1 con un cabezazo inapelable tras colarse entre los centrales blaugranas. De sopetón, al Barça le entraron nervios y su adversario metió cierto miedo al Camp Nou.

 

Un pelotazo aparentemente sin peligro se tradujo en otro esprint de Lucas Pérez, el enésimo del día, a la espalda de Piqué y mientras Ter Stegen salía a por 'uvas'. El portero germano despejó muy forzado, alejando escasamente la pelota, y Manu García estuvo cerca desde fuera del área.

 

De seguido, Aleix Vidal tampoco pudo concretar en disparo una jugada de runrún por el costado derecho, gracias a que Piqué envió el esférico a saque de esquina. Y en ese mismo córner, Rubén Duarte cabeceó a la remanguillé y la pelota se marchó pegadísima al poste.

 

Un conato de pitada asomó al Camp Nou, que vivió un parón oportuno tras un choque entre Samuel Umtiti y Wakaso Mubarak. Tras atender al ghanés por haber recibido un rodillazo en la espalda, apreció el de siempre para arreglar el desaguisado que estaba en ciernes.

 

Messi agarró la pelota en línea de tres cuartos y echó una breve carrera hasta la frontal, para continuar su eslalon con un recorte e 'ipso facto' con un lanzamiento de zurda que entró a media altura, y tan ajustado al poste que Pacheco no pudo llegar pese a su estirada.

 

Apenas sin tiempo de reacción para los vitorianos, Arturo Vidal hizo un centro desde el costado derecho hacia la banda opuesta y Luis Suárez remató de cabeza en un escorzo. El balón golpeó en un brazo de Martín Aguirregabiria, que estaba de espaldas en el salto, y Melero Lépez decretó penalti tras revisar la acción en el monitor del VAR.

 

El propio Luis Suárez lo ejecutó, con un tiro potente, para redondear la goleada en el último compromiso oficial de este 2019 en el Camp Nou. De ahí hasta el pitido final, los pupilos de Asier Garitano se desinflaron y se resguardaron para no encajar más tantos. Con 19 puntos, los de Vitoria siguen con poco margen respecto a la zona de descenso.