Crimen de Beleña: "Saqué la navaja y empecé a pinchar; ¿qué hombre dejaría que se llevaran a su mujer?"

Uno de los acusados a su salida del furgón de la Guardia Civil (Foto: T. Navarro)

La Audiencia Provincial de Salamanca ha acogido el juicio contra el grupo de narcos que en 2016 acabó con la vida de un hombre en la A-66 tras intentar quitarle droga haciéndose pasar por agentes. 

La Audiencia Provincial de Salamanca ha acogido este martes, 10 de diciembre de 2019, el juicio del crimen de Beleña. Los hechos se remontan al 6 de diciembre del año 2016 cuando un hombre de 52 años murió apuñalado y otro de 40 años resultó herido grave al ser atacados por cuatro personas en la carretera N-630 en el citado municipio salmantino.

 

Se han sentado en el banquillo de acusados, J.M.A., en prisión y al que le piden más de 20 años de prisión por homicidio y tentativa, y M.O.S. y N.A.H., 10 por colaboradores, según el escrito de acusación. Además, otro de los implicados, O.A.H., se encuentra en paradero desconocido.

 

Un juicio que ha tardado en arrancar a pesar de estar marcado para las 9.00 horas y que se ha alargado hasta las 15.00 horas. Tanto las acusaciones particulares como la defensa de acusados han solicitado una suspensión, finalmente ha sido desestimada por el Juez.

 

Durante el interrogatorio, uno de los acusados, J.M.A., se ha declarado único autor de los hechos. Según su versión, él junto a los otros tres acusados, su mujer y dos primos, había venido hasta Salamanca "para adquirir un vehículo". Poco antes de su vuelta, quedaron en una gasolinera de Santa Marta con otra mujer, habitual compradora de droga.

 

Sin embargo, y según han asegurado, tras este encuentro, les explicó que no estaba interesada, fue entonces cuando los acusados decidieron emprender su camino de viaje de vuelta a Algecieras por la A-66 y cuando se dieron unos hechos propios de película. 

 

Fue en ese momento cuando tanto Juan Luis como Bernardo, las dos víctimas, son avisados por la mujer y los dos varones decidieron seguir el vehículo que iba en dirección a Extremadura. Sin embargo en el kilómetro 367 la pareja que luego resultó herida decidió dar el alto a los acusados simulando ser guardias civiles, llegando incluso a mostrarles una placa y utilizar un walkie talkie.

 

Después de pedirles que abrieran el maletero para inspeccionarlo, la única mujer procesada, M.O.S., sospechó de las intenciones de estos y "rocié la cara a Bernardo con un spray".

 

J. M. A. ha declarado ser el "autor de las puñaladas por miedo". Al parecer, una vez que las víctimas le dieron el alto en plena autovía y para robarle la supuesta mercancía, "quisieron llevarse a mi mujer, yo solo escuchaba que querían llevársela, decían... pégale un tiro, pégale un tiro... el miedo hizo que sacara la navaja y empezara a pinchar, ¿que hombre si es hombre dejaría que se llevaran a su mujer?". En un momento de la vista ha llegado a pedir perdón. "En ningún momento mi intención fue matar a Juan Luis. Yo no sabía que le había dado en el corazón", ha explicado pidiendo perdón a la familia.

 

Según él mismo ha relatado, el ahora fallecido intentó agredirle con un "zurdazo", que también reaccionó dándole una puñalada en el costado izquierdo con la navaja, tras la que siguió otra en la espalda. "Le puse tope a la navaja pero vi que no se asustaban. Con el miedo hasta me apuñalé a mí. Con el susto no sabía ni dónde apuñalaba".

 

Las declaraciones de los otros dos acusados fueron en la misma línea que la primera. Todos ellos han asegurado que del coche solo habían bajado el propio J.M.A. y O.A.H., desaparecido, aunque este solo para ayudar a recuperar a su mujer y volver a quitarle las llaves del coche para huir.

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