El fuego ha calcinado más de 2.000 hectáreas en Valdesamario y continúa en nivel IGR-1, mientras los equipos centran sus esfuerzos en extinguir los puntos calientes
El incendio de Murias de Ponjos entra en su fase decisiva y sigue la vigilancia por riesgo de rebrotes
El fuego ha calcinado más de 2.000 hectáreas en Valdesamario y continúa en nivel IGR-1, mientras los equipos centran sus esfuerzos en extinguir los puntos calientes
Tras varios días de intensa lucha contra las llamas, el incendio forestal declarado en Murias de Ponjos, en el municipio leonés de Valdesamario, afronta una nueva etapa. Aunque el fuego ya no presenta llama activa, los servicios de extinción mantienen un amplio dispositivo sobre el terreno para impedir que los puntos calientes que permanecen dentro del perímetro afectado puedan reactivar el incendio.
El delegado territorial de la Junta en León, Eduardo Diego, ha visitado este lunes la zona afectada para comprobar la evolución de la emergencia y agradecer el trabajo desarrollado por los profesionales que han participado en las labores de extinción desde que el incendio se inició el pasado 22 de julio.
Durante la visita, en la que estuvo acompañado por el jefe del Servicio Territorial de Medio Ambiente, Jesús Méndez, así como por representantes municipales de la zona, Diego destacó la labor desempeñada por todo el operativo y subrayó la coordinación entre las distintas administraciones implicadas en la emergencia.
El incendio permanece actualmente en nivel IGR-1, después de haber alcanzado el nivel de gravedad potencial 2 (IGR-2) durante los momentos de mayor riesgo, cuando la evolución de las llamas obligó incluso al desalojo preventivo de varias localidades próximas.
Según los datos facilitados por la Junta de Castilla y León, el fuego, cuya causa probable es accidental, comenzó alrededor de las 19.45 horas del 22 de julio y ha arrasado ya más de 2.000 hectáreas, convirtiéndose en uno de los incendios más importantes registrados este verano en la provincia de León.
En estos momentos, la prioridad ya no es contener el avance del fuego, sino consolidar el perímetro afectado y localizar cualquier foco de calor que pueda provocar una reproducción. Precisamente por ello, el delegado insistió en la necesidad de extremar la vigilancia, especialmente ante la previsión de rachas de viento durante las próximas horas, un factor que podría complicar la situación.
A lo largo de la emergencia han intervenido 88 medios de extinción, entre ellos técnicos, agentes medioambientales, celadores y numerosos recursos terrestres y aéreos. Este lunes permanecían desplegados 17 medios, con especial protagonismo de los equipos encargados de las tareas de vigilancia y control.
Durante su recorrido por la comarca, Eduardo Diego también mantuvo un encuentro con la alcaldesa de Valdesamario, Cristina García, a quien agradeció la colaboración prestada por el Ayuntamiento durante la gestión de una emergencia que obligó a actuar de forma coordinada para garantizar la seguridad de la población.
Balboa también continúa bajo vigilancia
La atención de los servicios de extinción no se centra únicamente en Valdesamario. El incendio de Balboa, en la comarca del Bierzo, continúa igualmente en nivel IGR-1, por lo que se mantiene la vigilancia sobre el terreno después de que una reproducción registrada el domingo hiciera necesaria una nueva movilización de efectivos.
En esa zona, la Brigada de Refuerzo en Incendios Forestales (BRIF) de Tabuyo del Monte ha dado por finalizados los trabajos de remate y liquidación realizados durante la jornada en el incendio de Quintela, aunque los dispositivos seguirán pendientes de la evolución de ambos fuegos.
Con las llamas estabilizadas, la estrategia pasa ahora por eliminar cualquier punto caliente que pueda favorecer una reactivación, especialmente si las condiciones meteorológicas empeoran en las próximas horas.
Los rescates requirieron la intervención del helicóptero de la Unidad Aérea de Asturias y de especialistas del Grupo de Rescate e Intervención en Montaña (GREIM) de Sabero
La mejora de las condiciones favorece el avance de las labores de extinción, aunque cinco localidades siguen afectada
Mejora la situación en los fuegos de Castropodame y Quintela








