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La iglesia que veta a los perros por beber del agua bendita y ensuciar el templo
El movimiento animalista Centopercentoanimalisti reaccionó con dureza a la prohibición
La iglesia de San Nicolò all'Arena, en Verona (norte de Italia), ha prohibido el acceso de perros a su interior después de varios episodios de comportamiento inapropiado de algunos animales dentro del templo.
Entre los incidentes registrados figuran deposiciones en el suelo y un caso en el que un dueño levantó a su mascota para que bebiera directamente del agua bendita, según relató el párroco, monseñor Ezio Falavegna, al diario Corriere della Sera.
La decisión fue comunicada mediante carteles en italiano e inglés colocados en la entrada y en el interior de la iglesia. El sacerdote justificó la medida no como un rechazo hacia los animales, sino como una respuesta a la falta de respeto de algunos propietarios que no se responsabilizan de sus mascotas.
El movimiento animalista Centopercentoanimalisti reaccionó con dureza a la prohibición. Denunciaron que la norma "va contra los principios cristianos" y colocaron en la entrada del templo una pancarta con el mensaje: "Los perros son ángeles. San Francisco lo dice".
A través de su página de Facebook, los activistas explicaron que habían visitado la iglesia para comprobar la presencia de los carteles y dialogaron con un diácono, quien confirmó que la principal preocupación era la falta de higiene derivada de que algunos dueños no recogían los excrementos de sus perros.
Aunque reconocieron que la responsabilidad recae en los propietarios y no en los animales, los activistas criticaron que "no todos deban pagar por culpa de un par de maleducados".
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