Felicidades, Wikipedia
Wikipedia ha cumplido 25 años y el aniversario llega con aplausos aunque con serias dudas sobre su futuro a largo plazo. Durante un cuarto de siglo ha sido una anomalía maravillosa en Internet: conocimiento abierto, construido por personas, para personas. El primer sitio al que acudíamos casi sin pensar y que sustituyó a nuestra querida Encarta y un poco antes, a las enciclopedias en las estanterías de las casas de nuestros padres y abuelos. Hoy sigue ahí, pero cada vez es menos utilizada como puerta de entrada natural al saber.
La razón es evidente. Cada vez más gente pregunta directamente a sistemas de inteligencia artificial. La consulta ya no pasa por la enciclopedia, aunque la enciclopedia siga estando debajo, alimentando respuestas que otros sirven con mejor envoltorio. Esa es la magia del marketing y por eso es importante saber cómo funcionan las cosas. Principalmente porque Wikipedia -al tener un control y cribado realizado por personas, estaba en su mayoría libre de ideologías políticas, pero la neutralidad a la que nos enfrentamos con la IA, es otro cantar.
Los responsables de Wikipedia son conscientes de que cada vez tienen menos usuarios, por eso han puesto el foco de su supervivencia en vender sus contenidos. Si las grandes plataformas de IA necesitan contenido fiable para entrenar sus modelos, tiene sentido que paguen por ello. Durante años, el valor fluyó en una sola dirección. Ahora, al menos, hay retorno. De momento, funciona, aunque tengo mis dudas sobre su futuro.
El problema no está en los acuerdos ni en el dinero. Está en algo más frágil: la motivación de quienes escribimos y hemos estado nutriendo durante todo este tiempo ese espacio digital del conocimiento. No es lo mismo aportar sabiendo que alguien te leerá, aprenderá y quizá discrepará, que hacerlo para que un modelo estadístico afine respuestas. La recompensa simbólica cambia. Y cuando eso ocurre, el compromiso de los redactores también puede hacerlo.
Ahí reside el verdadero riesgo. Wikipedia no es solo contenido, es comunidad. Si escribir deja de sentirse como un acto de influencia humana y pasa a percibirse como trabajo gratuito para máquinas, ¿quién querrá seguir dedicando tiempo y rigor a editar? yo desde luego que no. Prefiero seguir manteniendo mi newsletter SEO donde tengo una comunidad afín que valora mi contenido propio y donde permito interacciones que me ayudan a seguir mejorando como profesional SEO.
Puede que el futuro de Wikipedia no dependa tanto de la tecnología como de su capacidad para seguir siendo un proyecto con sentido humano en un Internet cada vez más automatizado. Cumplir 25 años es un hito. Seguir siendo relevante sin perder el alma, en la era de la IA, es el desafío real. Y ese aún está abierto.

