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Sergio Castro González @sergiocastro_3
El blog de Sergio Castro González en Tribuna

Griezmann al Fútbol Club Barcelona: ¿Competencia Desleal?

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El blog de Sergio Castro en Tribuna.

Futbolero o no, no hay quien se haya librado estas sofocantes semanas veraniegas de las últimas informaciones deportivas acerca del traspaso del futbolista francés Antoine Griezmann al equipo catalán, que ha pagado su cláusula de rescisión, la suma nada desdeñable de 120 millones de euros.

 

Una vez oficializado el pago de la cláusula y la consumación del traspaso, el Atlético de Madrid ha emitido un duro comunicado anunciando el inicio de la reclamación de la totalidad de la cláusula de rescisión del jugador galo -antes de 1 de julio la cláusula ascendía a 200 millones de euros-, por lo que el club madrileño pretende reclamar los 80 millones de diferencia. Todo esto porque entienden los colchoneros, según otro comunicado del club de 5 de julio, que el Barcelona ha inducido al jugador a romper su vinculo contractual con el Atlético.  

 

Así las cosas, ¿ha incurrido el Futbol Club Barcelona en competencia desleal?

 

Bien, el artículo 14.1 de la Ley de Competencia Desleal establece que “se considera desleal la inducción a trabajadores, proveedores, clientes y demás obligados a infringir los deberes contractuales básicos que han contraído con los competidores”. De la lectura del precepto debemos preguntarnos si Griezmann ha sido inducido por el Barcelona a infringir algún deber contractual básico.

 

Para ello, habrá que examinar tanto la normativa deportiva en materia de traspasos, como el contrato del juzgador, y las costumbres existentes en LaLiga.

 

En primer lugar, el artículo 18.3 del Reglamento sobre el Estatuto y Transferencia del Jugador aprobado por la FIFA establece que “un club que desee concertar un contrato con un jugador profesional debe comunicar por escrito su intención al club del jugador antes de iniciar las negociaciones con el jugador.” Y continua con la siguiente excepción a la regla: “Un jugador profesional tendrá la libertad de firmar un contrato con otro club si su contrato con el club actual ha vencido o vencerá dentro de un plazo de seis meses. Cualquier violación de esta disposición estará sujeta a las sanciones pertinentes.”

 

Sin embargo, el contrato del jugador -como es costumbre en la liga española- prevé la posibilidad de rescindir unilateralmente el contrato y extinguir la relación laboral del jugador con su club mediante el pago de la cláusula de rescisión. Se trata por tanto de un mecanismo legal que permite, en este caso a Griezmann, romper su vinculación con el Atlético de Madrid y fichar por el Barcelona. Entiendo, por lo tanto, que no existe en este caso inducción a la infracción contractual en sentido alguno.

 

Por otro lado, y siguiendo el hilo de la competencia desleal, más difícil resulta defender, al menos de forma dogmática, la postura del club catalán sobre la infracción de la cláusula general de la Ley de Competencia Desleal, recogida en su artículo 4.1 y que reputa desleal “todo comportamiento que resulte objetivamente contrario a las exigencias de la buena fe”.

 

Aunque todo se reduce a una eminente cuestión probatoria de quien alegue el perjuicio de un acto de competencia desleal, resulta evidente que el Barcelona y Griezmann han mantenido negociaciones previas para consumar el traspaso. Puesto que ningún club paga la cláusula de rescisión de un jugador si este no se quiere ir primero, y para ello, hay que sentarse a negociar.

 

En todo caso, deberá ser el Atlético de Madrid quien pruebe que han existido negociaciones previas, hecho que pese a ser vox populi, no será fácil de acreditar en el correspondiente proceso judicial.

 

En mi opinión, el quid de la cuestión y la conducta reprochable del Barcelona radica en dar publicidad, si no de forma expresa, si tácitamente, al interés del club en el fichaje del jugador una vez que baje la cláusula de rescisión de 200 a 120 millones de euros. Por otra parte, hecho de sobra conocido desde hace un año por los madrileños al aceptar bajar sustancialmente cuantía de la cláusula de rescisión de su ya ex jugador bandera. Pese a todo, y aunque no sea declarada desleal la conducta del club catalán, esa no es la actitud que se espera de un club del prestigio y del rango del Futbol Club Barcelona.

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