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La costa española tiene "riesgo real" de tsunami, según expertos del Instituto Geográfico Nacional

Especialmente la costa del Átlantico, Mediterráneo y Baleares

La costa española tiene un "riesgo real" de sufrir un tsunami, según han puesto de manifiesto dos expertos del Instituto Geográfico Nacional (IGN) en una tertulia organizada por el Geoforo del Ilustre Colegio Oficial de Geólogos (ICOG) dedicada a la Red Nacional de Alerta de Tsunami.

21.11.2014

El Ilustre Colegio Oficial de Geólogos ha señalado que según estos expertos, las regiones españolas más expuestas al riesgo de un tsunami son la costa del Atlántico, especialmente Huelva y la bahía de Cádiz, la costa del Mediterráneo y las Islas Baleares, si bien la recurrencia de maremotos de gran intensidad es de entre 1.200 y 1.500 años.

Durante su intervención, el director de la Red Sísmica Nacional del IGN, Emilio Carreño, ha recordado la mayor catástrofe natural sufrida en España por el tsunami provocado por el terremoto de 1755, conocido popularmente como 'terremoto de Lisboa' que causó 1.200 muertes en la bahía de Cádiz.

Por su parte, el jefe del Servicio de Sismología del IGN, Juan Vicente Cantavella, ha explicado que "en el Mediterráneo también se han registrado tsunamis de menor intensidad en 1790, 1804, 1954, 1980 y 2003, generalmente provocados por terremotos en la costa de Argelia".

El ICOG ha señalado que a pesar del historial de tsunamis padecidos por las costas españolas, el Gobierno no encargó hasta el año pasado, la creación por parte del IGN de una red de alerta de tsunamis. Carreño, encargado de la supervisión de esta red, ha recalcado el "enorme esfuerzo" que ha supuesto para el Instituto la creación del sistema de alertas.

"Un terremoto producido cerca de la costa española podría ocasionar un tsunami que tardaría entre una hora y 20 minutos en llegar al suelo español. Por ese motivo hemos diseñado una red de alerta que sea sencilla, rápida y eficaz", Ha asegurado el responsable de la Red Sísmica Nacional.

En este sentido, el Ilustre Colegio Oficial de Geólogos ha explicado que el sistema de alerta de tsunami cuenta con una red de estaciones sísmicas ubicadas en diferentes puntos de la geografía nacional capaces de detectar terremotos en el mar. Además de los datos de la red propia, el sistema cuenta con los datos facilitados por estaciones sísmicas en las costas de Marruecos y Argelia, aunque consideran que el número de estaciones es todavía insuficiente.

También ha explicado que antes de la puesta en marcha de la Red Nacional de Alerta de Tsunami, se ha llevado a cabo un amplio trabajo de catalogación de las fallas sísmicas del Atlántico norte y el Mediterráneo, para determinar cuáles son capaces de generar tsunamis. A su vez, se han generado numerosos mapas con los posibles efectos de tsunamis en distintas ciudades costeras españolas en función de diferentes escenarios: magnitud del terremoto, falla afectada, estado de la marea, etc.

Respecto al procedimiento de actuación, Juan Vicente Cantavella ha indicado que cuando se cuando se produce un terremoto en alta mar, se pone en marcha un modelo de simulación que generará una alerta de tsunami en función de diferentes parámetros. Además ha añadido que, al mismo tiempo, la red de estaciones sísmicas sigue recopilando datos en tiempo real que permiten al sistema generar previsiones más precisas. Si los datos recogidos indican la posibilidad de un tsunami en la costa española, el personal de guardia de la red, que funciona las 24 horas del día, trasladará a Protección Civil una alerta de tsunami para que se tomen las medidas de prevención oportunas.

"Por último, los datos proporcionados en tiempo real por los mareógrafos del Organismo Público Puertos del Estado, que cuenta con una excelente red, nos permitirían confirmar o descartar la alerta", ha precisado el jefe de Servicio de Sismología del IGN.

La red española de alerta de tsunamis se integra dentro del proyecto NEAMTWS (Sistema de Alerta Temprana de Tsunami en el Atlántico Noreste y el Mediterráneo), que se puso en marcha después del tsunami de SUmatra de 2014, cuando se constató la necesidad de contar con redes de alerta similares a la del océano Pacífico. Aunque el ICOG señala que la red europea funciona como un conjunto de redes nacionales y no como un sistema integrado.